Pensar Libre - Globalizacion Pensar Libre - Globalizacion

"Globalización".
Trabajo pensado y escrito por la filosofa NELIDA ZUBILLAGA
Profesora de Filosofía, de Psicología y de Educación
Argentina


PRESENTACIÓN DE LA AUTORA
Y DEL CONTEXTO DE SU TRABAJO

Nélida Zubillaga es una joven filósofa, y profesora universitaria, que estudió en una rica provincia Argentina en tiempos del advenimiento de la democracia, luego de años de dictadura.- También comienza su vida laboral en tiempos de democracia.-
Su provincia (en otros países se llamará "estado") es muy rica en recursos agropecuarios, y allá por 1983 estaba comenzando un proceso de industrialización.- Tiene ciudades con Universidades, y su ciudad Capital, es una ciudad culta, con dos (2) Universidades.-
La vida de estudiante de Nélida transcurre en los comienzos de la Globalización, y ella vive, día tras día, como esa provincia rica y próspera comienza a desarticular industrias, los dueños de campos, haciendas y producciones agrícolas, inician un proceso de descapitalización de la provincia, y poco a poco dejan de reinvertir en sus propios lugares de producción, para realizar inversiones en el extranjero.-
Así las cosas, la educación, la salud, la vida social, las posibilidades laborales, se van deteriorando a pasos agigantados.- Una extraña sensación de pobreza, desempleo y deserción por parte del Estado Provincial de todas sus presencias de auxilios sociales es cada vez más notoria.- Los políticos comienzan a separarse de los anhelos, esperanzas y necesidades de quienes los votaron, y la vida cotidiana comienza a tornarse una dura y desigual lucha por la subsistencia.-
Nélida comienza su vida laboral, como profesora universitaria, y en esos tiempos, descubre, que un profesor gana menos de 100 dólares mensuales, y que sus sueldos los cobran cada vez más atrasados, llegando a cobrarlos hasta 6 meses después de haber trabajado.- Así mismo, el gobierno crea una moneda propia, que carece de todo valor, y con esos "papeles" es que paga a todos quienes trabajan para el estado provincial: profesores, maestros, médicos, empleados, técnicos, policía, etc, etc.-
Ahí, miles de personas dejan de poseer teléfono, pocos son los que pueden mantener el servicio de luz, los medicamentos se hacen imposibles de adquirir, y los alimentos se alejan cada vez más de los escasos recursos de todos los ciudadanos de su provincia.- Mucha gente enferma por "el estado y las consecuencias de la situación", los "cuadros psiquiátricos graves" están a la orden del día; personas que se suicidan, muchos que se dejan morir.- Este estado de cosas duró más de 4 años.- En ese clima Nélida vivió sus primeros pasos de profesora universitaria.- Todo esto la afectó definitivamente, como a sus conciudadanos, y a la mayoría de los ciudadanos de la Argentina, y lo mismo pasó con casi toda Latinoamérica.-
Es de hacer notar, que el primer acto de Gobierno del presidente Néstor Kitchener fue trasladarse con todo su equipo de ministro a la provincia donde vive Nélida, cambiar por dinero nacional, los "papeles provinciales" que giraban simulando el dinero, y pagar a todos los empleados, hasta el último peso que el estado provincial les estaba adeudando.-
Este acto reparatorio, fue necesario, imprescindible, pero la vida económica cambió poco desde entonces, aunque no volvió a ser el infierno insoportable e invivible que había sido años atrás.-
Nélida escribe este trabajo, desde su pensar, desde su reflexión, pero también, tal como ella lo dice en su texto, desde su lugar y su vida.- Este trabajo es una reflexión sobre las consecuencias de la Globalización en un lugar de Latinoamérica, y también es una historia de vida, como millones de personas, si tuvieran los recursos de Nélida, podrían escribir.-
Podemos coincidir y disentir con muchas de las ideas y opiniones aquí expresadas.- Es un texto fuerte, sentido, contundente y polémico, así como lo es de razonado y pensado.- Podemos acordar con muchas ideas, discutir otras, y no aceptar algunas, pero en mi sincera opinión, no podemos dejar de leer y conmovernos con este texto escrito desde las entrañas mismas de la autora, y de las vivencias tremendas de lo ocurrido con sus gentes.- Es sin lugar a dudas, un texto auténtico, un texto argentino, un texto que bien podría ser producido en centenares de ciudades o lugares de toda Latinoamérica.-
Pedro Bugani

Introducción:

"Hay días en que me levanto con una esperanza demencial,
Momentos en los que siento que las posibilidades de una
Vida más humana están al alcance de nuestras manos."
"Este es uno de esos días"
La Resistencia, Ernesto Sábato


La complejidad del mundo en que vivimos, nuestros caminos sembrados de incertidumbres, la cercanía a la nada que nos agobia y a veces la necesidad de creer, de tener esperanzas nublan la mirada de nuestros queridos pueblos latinoamericanos, y como paradojas de la historia pareciéramos volver a comprar hoy antiguos espejitos de colores.
Será porque nos creemos vulnerables, será que nos habrán convencido de nuestra impotencia, cuando en realidad nuestra fortaleza parte de sobrevivir al saqueo, a la esclavitud, al intento de hacernos olvidar nuestra propia historia. Y que, más allá del robo, la masacre y el miedo no nos resignamos y queremos sostenernos en pie.
Porque creemos que es posible un mundo solidario y justo, donde el ser humano sea valorado como persona y donde se nos permita independientemente de nuestra capacidad económica, el desarrollo de todas nuestras potencialidades. Dejar de ser consumidores para ser hombres libres de la sujeción y el dominio de la compra y la venta.
Por ello la importancia de comprender las características generales del momento en que vivimos, y el lugar que ocupan nuestros pueblos en este nuevo ordenamiento mundial denominado globalización.
Interpretar entonces, hacer nuestro un término que integra tantos matices, requiere en primer lugar indagar lo que otros desde otros caminos y lugares han dicho sobre ella.
Desde ya no es una tarea fácil en cuanto nos atraviesa como personas posicionadas ante un mundo, nos compromete hasta las entrañas, en la medida en que esta indagación se esfuerza en dar respuestas que remitan a un sentido que en definitiva nos ayude a comprender nuestra vida como seres humanos y la relación que en nuestra cultura establecemos con los otros.
Hablamos entonces de recorrer diversas definiciones que implican a su vez posicionamientos teóricos y éticos.
Por este motivo habrá de ser ideológico nuestro trabajo, en el decimos y ese decir implica un pensar, como dije antes un posicionarse, un valorar y un hacer.
Recorreremos diversas definiciones para finalmente intentar dar una propia que habrá de estar enmarcada seguramente en el contexto en el que esta humilde escritora vive, escribe y piensa.
La finalidad es en última instancia develar el objetivo implícito de este proyecto, las subjetividades que se promueven, la imposición o no de determinados cánones culturales; nos proponemos analizar el papel del Estado, y el proyecto en general como proyecto político económico y cultural que busca imponerse a nuestras naciones.
Frente a la ideología única valorar perspectivas, posibilidades diversas, otro tipo de relación con los otros, otros proyectos y nuevas prácticas políticas pasa a ser lo importante dado que como pueblo: "Necesitamos despertarnos nosotros"."Llevamos décadas y décadas dormidos, disminuidos convencidos desde afuera y desde adentro de nuestra insignificancia"1.
Necesitamos de una vez por todas decir:
"Aquí está (otra vez) América Latina"."Y tiene (desde el despojo y la sangre) algo que decir"2.

La Globalización Capitalista:

Intentando arribar a una definición clara de un término tan utilizado actualmente como el de globalización, comenzaremos por asomarnos a diferentes definiciones del mismo retomando en cada caso las características y particularidades que amplíen nuestra interpretación de este término para finalmente abordar o arribar a una comprensión nueva más amplia y propia respecto al tema.
Podemos decir que es un proceso único que abarca múltiples dimensiones, y que como afirmaría Romero Reyes: "Significa ante todo y sobre todo, el nuevo ordenamiento del poder hegemónico del capitalismo, lo cual exigió previamente (…) la derrota histórica de todos los movimientos revolucionarios…"3
Hablamos entonces de factores múltiples que promueven un nuevo orden mundial pero que responden a un proceso dirigido y sostenido desde los centros de poder del capitalismo, que para poder instalarse en ese lugar de hegemonía debieron neutralizar (al menos en apariencia) los núcleos de resistencia que pudieran poner en crisis este poderío.
En este sentido es que hablamos de un proyecto político, económico, cultural y social de implicancias diversas, que en ocasiones puede asumir las características de una guerra con tal de llevar adelante sus objetivos.
La guerra entonces como continuación de la política por otros medios, se vale de la masacre y la muerte de miles de inocentes para hacer posible un proyecto que por lo irracional no podría establecerse creando consensos entre los ciudadanos. Sólo puede lograrse imponiendo el miedo, dado que todo grupo que ve peligrar su supervivencia entra en una cierta psicosis generalizada por la cual aceptaría como defensa cualquier instrumento que le brinde seguridad y tranquilidad.
En este sentido podríamos pensar que: "La globalización moderna, el neoliberalismo como sistema mundial debe entenderse como una nueva guerra de conquista de territorios"4, que previo a llevarse a cabo debió generalizar el miedo para lograr acuerdos que de otro modo serían impensables.
A esta definición podríamos aceptarla si ampliamos el sentido de la palabra territorio y lo atribuimos no sólo a territorios espacio-geográficos, sino también territorios ideológicos, culturales y económicos sociales.
En esta conquista la guerra esta declarada, contra todos aquellos que opongan resistencia frente al mercado mundial único que se busca imponer.
Como proceso histórico representa la nueva forma que adquiere el sistema capitalista en nuestros días. Por esto es cierto que pretender hablar de ella sólo en términos de interconexión, comunicación, etc. es un olvido por demás inocente o con un tinte ideológico muy marcado. Es olvidar en primer lugar que como tal es el resultado de: "… las necesidades de reproducción del capital en cada etapa histórica concreta de su desarrollo (…) con el consiguiente escamoteo de las relaciones de dominación, subordinación y aplastamiento características del proceso del capitalismo"5.
Desde su surgimiento decía Marx, el capitalismo implica una serie de acontecimientos que se inscriben en los anales de la humanidad con letras de sangre y fuego. En la actualidad la nueva metamorfosis promueve el desarrollo de Estados débiles, leyes permisivas y fronteras abiertas y subordinadas al libre comercio de los grandes capitales monopólicos.
Asistimos a una nueva fase del imperialismo, ya no monopolista, ni monopolista de Estado, sino a una nueva fase trasnacional de hegemonía monopólica.
"Hablamos de una trasnacionalización
desnacionalizadora del capitalismo monopolista de Estado".
"Se trata de una trasnacionalización subordinante de la aplastante mayoría de las naciones y pueblos del mundo…"6
Por encima de las naciones y a costa de ellas el capitalismo sigue desarrollando su cuota de ganancia, generando políticas que nada tienen que ver con el bien común de la población, y el respeto por las dignidades y derechos de los ciudadanos.
Pablo Guerra sostiene a este respecto que la globalización es: "…una nueva fase en la internacionalización de los mercados (…) que (…) coloca a las empresas y a las naciones en una especial situación de desenfrenada competitividad como nunca antes se había observado"7.
La búsqueda como hemos mencionado se orienta a la creación de un mercado único que atraviesa fronteras geográficas y pone en una pretendida igualdad de competitividad a todas las empresas y naciones.
Pero dado que el capital ha alcanzado en nuestros días un nivel de concentración muy amplio del cual son propietarios un número cada vez menor de empresas monopólicas que operan a nivel internacional, esto genera una especie de oligarquía que por su gran poder de influencia decide lo que se produce, donde y cómo y donde venderlo, además reestablecer qué recursos se utilizarán para ello.
El problema es que: "Lo que principalmente buscan los promotores de este nuevo modelo es continuar aumentando su parte en la ya muy desigual distribución de los frutos generados por la actividad humana en el planeta"."Ello está en la base de la finalidad misma de la supervivencia de las cada vez más grandes empresas trasnacionales que controlan buena parte de la actividad económica mundial"8.
No hay otro modo de obtener mayores beneficios sino a través de un control cada vez más riguroso sobre los pueblos y Estados, en la medida que la obtención de incrementos en las ganancias solo es posible mediante una mayor o mejor explotación.
Poder económico es también poder político, y por ello pueblos enteros pregonan la democracia cuando en realidad sus destinos están marcados por una dictadura, una dictadura que está siendo: "…conducida (…) por un real imperialismo financiero dedicado en gran parte a la especulación de los pueblos y naciones y a la degradación imparable del ser humano"9.
En este contexto, los Estados pasan a ser ejecutores de los dictados de las grandes empresas y los organismos internacionales de crédito, y en contraposición al planteo de aquellos que sostienen que el capital extranjero produce desarrollo, debemos decir que en realidad lo que sucede es por el contrario un nuevo mecanismo de explotación. Y decimos explotación en cuanto se extraen recursos que podrían utilizarse para un verdadero desarrollo focalizado en las necesidades propias de cada país y no en intereses privados; explotación en cuanto se produce la quiebra de las pequeñas y medianas empresas que no pueden competir; explotación también de los trabajadores que son contratados por salarios mínimos, y de naciones enteras que ven como el fruto de su esfuerzo es vano en tanto observan desde dentro como su país se destruye puesto que los capitales
producidos en sus tierras se fugan.
Desde el discurso se promueve una competitividad en igualdad de condiciones, pero en la práctica esa igualdad es inexistente. El riesgo que se corre es que partiendo de esa inequidad se ponen en juego masas de población que fuera de la protección que debieran encontrar en leyes y políticas quedan a merced de un juego de mercado que sin ningún tipo de regulación decide sobre vidas, tiempos, espacios y recursos con la sola finalidad de la acumulación y reproducción de capitales que habrán de continuar cada vez y aún más en grupos día a día más minoritarios.
En este sentido continua Guerra retomando a Beck: "…no es ningún automatismo, sino que es cada vez más, un proyecto político cuyos agentes trasnacionales, instituciones y convergencias en el discurso (…) fomentan la política económica neoliberal"10.
La globalización entonces como proyecto político representa la expansión del capital sobre diversos ámbitos, bajo el predominio de la libre competencia y sin ningún tipo de marco regulatorio.
Esta desregulación nos lleva a analizar el papel que cumplen los antiguos Estados soberanos en el contexto de la globalización.
Los Estados modernos eran definidos como organizaciones políticas y jurídicas que organizaban y administraban la vida social.
Como tales contaban con elementos propios que los configuraban como el territorio, la población, las leyes, el poder y la soberanía.
En la actualidad debemos reconocer en relación a esta antigua definición que asistimos a una progresiva destrucción de los Estados nacionales, tal como eran conocidos hasta entonces, y su transformación en cuanto que: "…los centros financieros operan, simultáneamente, una reconstrucción de los Estados nacionales y los reordenan según la nueva lógica del mercado mundial…"11
Lo que queda del viejo Estado moderno son solo harapos en cuanto se intenta reducirlo al mínimo, por ello existe en nuestros días una retracción tan grande en aspectos vitales para la sociedad que por momentos podemos decir que el Estado desaparece. Y esto es porque: "El Estado fue reducido y refuncionalizado para resguardar las fronteras, mantener el orden interno y asegurar condiciones irrestrictas a la libre entrada/colocación/circulación de capitales en cada territorio"12.
El problema es entonces que sólo hay fronteras para los hombres, no para los capitales, para estos últimos los territorios se diluyen y los límites geográficos se desdibujan. El Estado para ellos se ha quedado sin territorio en tanto que ha perdido su soberanía "…la globalización hace desaparecer virtualmente la soberanía nacional del Estado en materia económica y socava los fundamentos del `nacionalismo metodológico´ de la primera modernidad donde sociedad y Estado aparecían integrando una misma arquitectura…"13 por ello la sociedad también se fractura y aquella sociedad que el Estado tenía en tutela es abandonada a su suerte, o mejor dicho a la suerte que quiera darle la ley del libre mercado.
Porque hasta las constituciones nacionales, las llamadas "Cartas Magnas" son obviadas por este proceso de trasnacionalización del capital.
El Estado entonces pierde control sobre la ley en cuanto las leyes de los países son digitadas desde los centros de poder del capitalismo, y lo que se administra no es la ley, sino los ilegalismos, como planteara Foucault, mientras que los derechos fundamentales continúan postergados para las grandes mayorías.
Así es que: "Los derechos sociales a los que todo ser humano debería tener acceso, como son el trabajo, la educación, la salud, la vivienda y la alimentación, dejan de serlo al convertirse en mercancías por las que hay que pagar"14.
¿Podríamos entonces pensar que aún existen Estados sin la presencia de aquellos elementos básicos para su constitución?
¿Podría existir un Estado sin soberanía, sin autonomía legal, política y económica?
¿Será que es posible un Estado sin control sobre su territorio, sin protección de su población?
¿O será que debemos afirmar con Lenin que el Estado es un poder represivo de subordinación y dominación?
Evidentemente este último es el que mejor define la función que termina por cumplir el Estado, en tanto, hoy por hoy: "…se despoja de todo hasta quedar con su prenda mínima indispensable: la fuerza represiva".
"Destruida su base material, anuladas sus posibilidades de soberanía e independencia, desdibujadas sus clases políticas, los Estados nacionales se convierten más o menos rápido, en un nuevo aparato de `seguridad´ de las megaempresas…"15
Necesario en cuanto se vuelve el único mecanismo capaz de proteger sus intereses en un ambiente social dominado por la pobreza, la desocupación y la exclusión de las grandes mayorías.
De todos modos, sería un reduccionismo avalar que este proceso globalizador solo persigue la acumulación de capital, porque si bien esta es la finalidad que sustenta el proyecto, para poder ser llevado adelante necesita además de otras transformaciones planteadas en otros ámbitos. Por ello promueve la creación de nuevas subjetividades a través del olvido de las identidades culturales propias de cada región.
Por esto: "No se trata sólo de una destrucción material de las bases materiales de los Estados nacionales, también (…) se trata de una destrucción histórica y cultural". "El digno pasado indígena del continente americano, la brillante civilización europea, la sabia historia de las naciones asiáticas, y la poderosa y rica antigüedad del África y Oceanía, todas las culturas y las historias que forjaron naciones son atacadas por el modo de vida norteamericano"16.
Se propone un sujeto atomizado, individualista, enajenado, pasivo y consumidor acrítico de todo lo que estas megaempresas puedan ofrecerle, requiere la globalización entonces de un proceso de uniformidad cultural, sin el cual no podría lograr nunca la hegemonía mundial que necesita.
Por ello "…todas las operaciones políticas, comerciales y militares que se apliquen para afianzarla (…) sólo serán definitivamente exitosas si se logra también una homogeneidad cultural suficientemente adecuada a estas finalidades"17.
Así es como no sólo se imponen productos, sino también hábitos, modas, estilos de vida que publicitan principalmente el modo de vida norteamericano como el modo de vida al que todos deberíamos aspirar.
De este modo a través de una: "…propaganda comercial científicamente estudiada, se van imponiendo ciertos patrones de consumo que inducen a la población a comprar determinados artículos, marcas o a fomentar ciertas gustos por la comida, la ropa, el modo de vida en general que pertenecen a las culturas de las naciones ricas, especialmente la estadounidense, y que son funcionales al objetivo de aumentar las ventas y las ganancias de esas empresas"18.
Y así es que como nos lanzamos a la carrera del consumo intentando llenar con objetos el vacío de una subjetividad empobrecida y atomizada.
Se vuelve relevante analizar, por todo lo que hemos mencionado una cuestión fundamental: la relación que se establece en nuestros días entre globalización y democracia.
Para ello, primeramente habremos de considerar las consecuencias que dicho ordenamiento como expresión del neoliberalismo ha generado en el seno de nuestras sociedades.
Una de las consecuencias de la implementación de estas políticas ha sido inevitablemente el incremento de la desigualdad, en la medida en que la brecha entre ricos y pobres se ha acrecentado, dado que cada vez son menos las manos en las que se depositan las grandes riquezas producidas, un número cada vez menor de ricos aún más ricos, frente a más y más personas cuyo destino es la pobreza, el desamparo, los más viviendo cada día con menos.
Un doble absurdo de la acumulación: "… la acumulación de riquezas en manos de unos cuantos, y la acumulación de pobreza en millones de seres humanos"19.
El reino vergonzoso de la inequidad y la injusticia, en un mundo que produce alimentos para abastecer a todos, más de la mitad de la población padece hambre.
En cuanto al empleo, se utiliza la fuerza de trabajo que reviste capacidad y habilidad para el manejo técnico y de información acorde a la implementación de las nuevas tecnologías, lo que produce la exclusión de todos aquellos que no tengan una formación acorde a estos requerimientos.
Esto se acompaña muchas veces con políticas educativas que producen estratificaciones sociales en tanto se promueven para ciertos alumnos salidas laborales inmediatas, sin demasiada preparación; y para otros una educación más profunda destinada a la continuación de los estudios en instancias universitarias. Mano de obra barata, y mano de obra calificada que tiende a institucionalizar diferencias sociales, en vez de propender a que la educación brinde igualdad de oportunidades en el aprendizaje profundizando de este modo las diferencias socio-económicas y culturales entre los ciudadanos.
Y así es como en función de esta estratificación: "…el nuevo orden mundial organiza el flujo de fuerza de trabajo, especializada y no, hacia donde lo necesita"20.
Por ello la explosión de las migraciones, que son movilizadas por la esperanza de la estabilidad laboral y un futuro en el que las necesidades básicas sean cubiertas, miles de personas soportan el dolor del desarraigo en busca de lo mínimo indispensable para vivir.
El intercambio es desarraigo por un poco de dignidad, lejanía y destierro a cambio del anhelo de trabajo, un hogar y comida que mejoren las condiciones de existencia.
Sin embargo, las cifras demuestran como actualmente, el número de trabajadores con estabilidad laboral disminuye, ante el aumento de trabajadores temporales y precarios.
Frente a estos hechos, es inminente el proceso de destrucción y descomposición social a la que el sistema capitalista en su forma actual nos empuja, dado que:
"El reordenamiento de los procesos de producción y circulación de mercancías y el reacomodo de las fuerzas productivas, producen un excedente peculiar: seres humanos que sobran, que no son necesarios para el `nuevo orden mundial´, que no producen, que no consumen, que no son sujetos de crédito, en suma que son desechables"21.
Como mencionamos anteriormente es el gobierno de las mercancías por sobre la gente, tres mil millones de personas despojadas y luego excluídas por no poseer capacidad de compra, por no contar con recursos económicos.
Población excedente, para un sistema de producción en el que la comunidad se olvida en función de los frutos y ganancias mercantiles.
Evidentemente esto nos permite interpretar que la relación entre globalización y democracia es inexistente en cuanto la finalidad de la primera es totalmente antagónica con los objetivos de la segunda, puesto que "El modelo de relaciones sociales que supone la globalización representa una negación profunda de la democracia". En cuanto que "las decisiones políticas y económicas claves están fuera del alcance de la ciudadanía"22.
Si la globalización representa un proceso de progresiva antidemocratización y autoritarismo, pareciera imprescindible el recupero de los espacios negados a la voz ciudadana, dado que tal como planteara Romero Reyes, existen dos límites que el sistema capitalista no puede franquear, y estos son "Los límites ambientales o la soportabilidad del planeta frente a los impactos a escala del capitalismo globalizado sobre los espacios naturales y socialmente nacionalmente considerados"; y "Los límites políticos o la `capacidad de aguante´ de la humanidad afectada (clases, grupos, estratos, capas y sectores sociales; comunidades étnicas, naciones, tribus) por los estragos de la globalización y las miserias que produce"23.
Lamentablemente, en esos límites se juega hoy el destino de la humanidad toda, y hay quienes han decidido que el primer límite a oponer habrá de ser el político, por ello poco a poco y desde hace algunos años se viene gestando un gran movimiento de resistencia social y cultural, heterogéneo en sus raíces pero con un objetivo preciso; este gran grupo de inconformes surge "Partiendo de movimientos y organizaciones con distintos intereses temáticos o inclinaciones ideológicas se forma desde finales de los años 90 una red global contra la globalización neoliberal"."Este movimiento heterogéneo no está en contra de una globalización de las relaciones políticas y sociales (…) sino se coloca en contra de su forma actual, definida por el capitalismo, así como en contra de sus consecuencias inhumanas y destructivas"24.
El proceso de crisis y destrucción al que nos ha llevado el capitalismo es resistido, puesto en cuestión, a través de la conformación de grupos en donde la unión por un objetivo común genera redes identificatorias y la creación de lazos solidarios.
Los grupos se convierten en espacios de preservación y construcción de alternativas, se generan así tramas sociales de apoyo que permiten la creación de pertenencia y la preservación de la identidad.
Lugares desde los cuales el otro reaparece, no ya como amenaza, ni como competidor, sino como compañero.
Esto ha promovido la generación de: "…nuevas formas de organización y de alianzas, las cuales pueden ser agrupadas bajo el concepto de redes, así como de una nueva cultura política de cooperación entre los distintos grupos"."El movimiento contra la globalización capitalista se apoya predominantemente en innumerables grupos e iniciativas locales, si bien comunicados entre sí, pero que no se sujetan a un programa común ni mucho menos a una dirección central"25.
A este movimiento algunos lo han denominado la revolución de las redes. Por ello, nos detendremos aquí solo por unos instantes ha tratar de interpretar el sentido de la palabra red.
En primer lugar decir que es un conjunto de innumerables puntos interconectados entre sí, donde el poder circula.
Implica en este sentido la expresión máxima de la democracia en cuanto la relación es horizontal y no verticalista, la participación es de todos, y por ende el poder también.
Sin embargo, sus virtudes terminan por ser también motivo de obstáculo en cuanto representan nuevos tipos de prácticas políticas y de organización, que recién se están gestando, y por este mismo hecho, revisten el carácter de espacios de experimentación que a través del ensayo-error, poco a poco comienzan a tejer la trama del futuro.
Y justamente "…la fuerza explosiva anticapitalista del movimiento surge de una red de innumerables micropolíticas, las cuales en su diversidad, perciben la totalidad del capitalismo y lo confrontan con contradicciones alternativas"26.
Importante es generar un poder contrahegemónico que habrá de partir de la creación de un pensamiento crítico frente a la ideología única. Porque la disputa también debe plantearse en el terreno discursivo, ocupar espacios del decir que nos están siendo negados, permitirnos también pensar nuevas alternativas, nuevos mundos posibles que permitan un cambio desde los enunciados, desde el pensamiento y desde las prácticas.
Porque: "… la democratización efectiva y real de los mercados involucra también un cambio de paradigma, una revolución en el pensamiento, en los hábitos y maneras de pensar, observar, investigar, conceptualizar"27.
El proceso del cambio implica por ello una revolución cultural afianzada en la reafirmación de la identidad de los pueblos que en la actualidad se ve amenazada, porque afirmar lo propio se vuelve también garantía del respeto por las diversidades culturales.
No ha de olvidarse aquí la necesidad de incluir en este proceso el análisis de las condiciones en que se desarrollan hoy las luchas revolucionarias, así como también incluir la crítica desde Latinoamérica de la hegemonía eurocentrista, que hasta el día de hoy no ha sido realmente cuestionada.
Abrir así la posibilidad de nuevos espacios para pensar la crisis, como es el planteo de la socioeconomía solidaria, la cual "… se trasforma en un nuevo paradigma esperanzador (…) que (…) sin duda contribuirán a la constitución de un nuevo orden"28.
Porque el objetivo común a todos estos grupos es justamente contrarrestar el capitalismo a partir de nuevas practicas políticas que hagan posible la creación de un nuevo orden en donde la primacía este dada por el ser humano y no por la acumulación del capital.
Retomamos lo dicho por la Asamblea Contra la Globalización Capitalista y la Guerra, en Madrid el 12 de abril de 2004 "… el cambio no sólo está en la potente marea humana, mestizada de generaciones, enriquecida con cánticos y banderas, que además de superar los límites de calzadas y aceras, ha traspasado una frontera determinante: la superación del miedo y la insumisión social"29.

Conclusión

En conclusión decimos que, la globalización es un nuevo ordenamiento mundial que representa la nueva forma que adquiere el sistema capitalista en nuestros días para proseguir, como ya lo ha hecho históricamente, con la empresa de conquista y captación de cosas, hombres, mentes y prácticas sustentada en la finalidad de obtener mayores cuotas de ganancias a nivel mundial.
Como tal, es entonces un proyecto político, económico y cultural que implica una nueva fase de trasnacionalización de la hegemonía monopólica.
Para ello subordina Estados, naciones y pueblos enteros, bajo la mascarada de una pretendida democracia que en la práctica es inexistente en cuanto las decisiones más importantes referidas a las políticas sociales y económicas quedan fuera de la participación ciudadana.
El Estado, en este marco, se muestra en su cara más cruda, pasa a ser la fuerza represiva, el aparato de seguridad de las megaempresas, con la consiguiente criminalización de las protestas sociales.
La implantación del miedo y de la inseguridad promueve la creación de subjetividades individualistas, aisladas, acríticas que se ven envueltas en procesos de uniformidad cultural.
La imposición de nuevos patrones de consumo, modas, etc. Beneficia la acumulación de ganancias por parte de esas grandes empresas.
Por otro lado, la relación entre democracia y globalización es antagónica, en cuanto remiten a objetivos completamente opuestos, dado que la tan mentada globalización capitalista ha generado las siguientes consecuencias a nivel social:
· Aumento de la brecha entre ricos y pobres, por ende aumento de la injusticia y la inequidad.
· Aumento de los trabajos precarios, temporales o de medio tiempo.
· Aumento de las migraciones.
· Destrucción y descomposición de los lazos sociales con los consiguientes efectos en la población: mayores enfermedades mentales, depresión, angustia, alcoholismo, entre otros.
Sin embargo, dos son los límites que enfrenta el capitalismo:
· La capacidad de la naturaleza de resistir sus embates (límite natural).
· La capacidad de aguante de la población afectada por sus políticas (límite político).
El límite político que se viene gestando es un gran movimiento antiglobalizador, heterogéneo en temáticas e ideologías pero con un objetivo común que les brinda unidad: su oposición frente al sistema capitalista y a las consecuencias que acarrea.
La resistencia social y cultural se efectúa a través de la conformación de redes sustentadas en la construcción de alternativas basadas en propuestas de economías solidarias que permiten reconstruir tramas y permitir espacios de participación social. Tal es el caso de las cooperativas de trabajo, las fábricas autogestionadas, los bancos sociales que solo emiten créditos que benefician a emprendimientos de desarrollo comunitario, las cadenas de trueque, etc.
Estos son espacios de construcción democráticos que se sostienen en políticas horizontalistas de circulación del poder.
Micropolíticas que por lo bajo minan los poderes centralizados, atacando a la vez y sucesivamente diversas contradicciones. Los que sobran, los despojados, los excluídos los que sufren día a día la discriminación del sistema dispuestos a decir basta se reúnen. Por ello este movimiento es tan amplio, mujeres, niños, ancianos, ecologistas, trabajadores, homosexuales, desocupados, estudiantes, artistas se encuentran ante un mismo objetivo: promover un ordenamiento social más justo y más humano.
Y uno de los problemas fundamentales que se debate en el seno de estas organizaciones es la necesidad o no de tomar el poder, la importancia o no de sostener el Estado, problemas que aun permanecen abiertos.
Sin embargo, frente a los acérrimos defensores del Estado, y a sus opositores más vehementes creo necesaria una complementariedad entre las diversas perspectivas, en cuanto las micropolíticas son definitorias del todo, pero no puede olvidarse la importancia que reviste también el poder estatal.
Los movimientos antiglobalizadores deberían tener en cuenta los dos frentes para poder alcanzar sus objetivos. Porque si bien, muchos podrán objetar que el Estado ha sido y es un poder represivo de subordinación y dominación social, deberá mantenerse en la medida en que el cambio hacia otro tipo de sociedad y organización requerirá de un arduo proceso que no podrá implementarse de la noche a la mañana.
Mantener el Estado para luego deshacerse de él en la medida en que el cambio cultural permita la asunción de nuevos hábitos, pensamientos, discursos y prácticas.
El camino se dibuja en la medida en la que avanzamos, porque no hay certezas, pero si memorias de las luchas que implican aprendizajes que poco a poco habrán de brindar elementos que fortalezcan este gran movimiento de resistencia mundial.
El hecho de que todos los imperios han caído es una enseñanza que nos regala la historia, la esperanza es entonces la lucha por la constitución de una era pos capitalista en las que las fuerzas productivas se socialicen, y el ser humano se convierta en el eje por el cual se implementen todas las políticas.
En este proceso de autoconstrucción permanente lo micro y lo macro deberán conjugarse, la utopía servirá de empuje frente a la fatalidad que día a día se nos ofrece, porque "Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido"30.

Citas Textuales:

1- FEINMANN, José Pablo, América Latina Origen y Despojo, en Sitio www.Página12.com.ar, Sección: El País, 5 de Diciembre de 2004.
2- FEINMANN, José Pablo, América Latina Origen y Despojo, en Sitio www.Página12.com.ar, Sección: El País, 5 de Diciembre de 2004.
3- ROMERO REYES, Antonio, Economía Política de la Globalización Capitalista en: Rebelión, 2 de Octubre de 2003, p.1. (En adelante: EPG)
4- Siete Piezas Sueltas del Rompecabezas Mundial (El neoliberalismo como rompecabezas: La inútil unidad mundial que fragmenta y destruye naciones), p.1 ( En adelante: SPRM)
5- AAVV, Historia Universal y Globalización Capitalista, Cuba, Siglo XXI, 2001. En: Rebelión, p.1 (En adelante: HUG), p.3
6- Ibid, p.10
7- GUERRA, Pablo, Globalización Capitalista en América Latina: Un enfoque socioeconómico, p.1
8- SCHATAN W.,Jacobo, Las Cuatro Explotaciones de la Globalización Capitalista, Noviembre 2001, p.1
9- El ALCA y la Globalización, p.1
10- GUERRA, Pablo, Op. Cit, p.5
11- SPRM, p.4
12- ROMERO REYES, Antonio, EPG, p.10
13- Ibíd., p.9
14- SOLIS del ALBA, Ana Alicia, Globalización Reforma Neoliberal del Estado y Movimientos Sociales, p.2
15- SPRM, p.14
16- SPRM, p.5
17- GUTIERREZ, Guillermo, Bombardeos Globalizadores y Cultura, p.4
18- SCHATAN W., Jacobo, Op. Cit., p.4
19- SPRM, p.6
20- SPRM, p.12
21- SPRM, p.10
22- Primera Parte : Globalización Capitalista, p.8
23- ROMERO REYES, Antonio, EPG, p.6
24- Partido Comunista de Austria (PCA), Tesis sobre la globalización capitalista, el neoliberalismo y el movimiento de Seattle y Génova, 4 de noviembre de 2001, p.1
25- Ibid, p.2
26- Ibid, p.2
27- GUTIERREZ, Guillermo, Bombardeos globalizadores y Cultura, p.5
28- GUERRA, Pablo, Op.Cit. p.6
29- Asamblea Contra la Globalización Capitalista y la Guerra, Madrid, 12 de Abril de 2004, p.3
30- SABATO, Ernesto, Antes del Fin, Memorias, Seix Barral, Bs. As., 1999, p.214


 
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