POSTMODERNIDAD MAS NEOLIBERALISMO
SUMA: TRANSGRESION
Por Pedro Bugani
Advertencia: Este trabajo es la continuación y el remate de una extensa investigación que repiensa el psicoanálisis, y dentro de él, el _Complejo de Edipo y su articulación con la Ley.-
Para su total comprensión sería necesario este precedente.
No obstante, dada la pertinencia del mismo a esta problemática que venimos desarrollando, y por considerar que introduce una perspectiva innovadora a todas las que nos antecede, lo incluimos en esta libre reflexión sobre la Postmodernidad y el neoliberalismo
Este trabajo contiene 265 paginas articuladas con una galería de pinturas
136. SOBRE LA TRANSGRESIÓN
136.1.Ahora
vamos a tratar el enredo en los pliegues del Complejo Edípico, que
conlleva el importantísimo problema de la Transgresión.
El pequeño, o la pequeña, no se queda enredado en los pliegues
del Complejo Edípico porque quiere, sino porque no puede salir.
Los padres tienen mucho que ver con el transcurrir por el Complejo de Edipo de sus hijos.
136.1.1.-
a pesar suyo, y sin intenciones deliberadas, pero mandados por su Inconsciente,
los padres, al ir tramando paso a paso los contenidos de la Ley, y
136.1.2.- por el otro lado, al ir construyendo el Espacio Paterno-Filial,
continente, afectivo y confiable;
136.1.3.- han fallado en algunos aspectos,
136.1.4.- porque no le han posibilitado al niño los elementos necesarios
para ir afrontando los enigmas que se le presentaban y, al ir develándolos
uno a uno, poder encontrar el camino de salida del Laberinto Edípico.
136.1.5.- Este camino consiste en poder ponderar todos los elementos concurrentes
que, por su peso, llevan a un renunciamiento paulatino de querer seguir sosteniendo
el Deseo Edípico.
Principal consecuencia que el Deseo Edípico permanece activo en el Inconsciente
136.1.6.- El problema de permanecer enredado en los deseos, fantasías,
ilusiones, y sentimientos edípicos, tiene como principal consecuencia
que el Deseo Edípico permanece activo en el Inconsciente. Desde ahí,
disfrazado, alimenta en la Conciencia pensamientos, propósitos, actos,
fantasías, opiniones, teorías, formas de ver la vida, formas
de hacer el arte, etc. Y, fundamentalmente, la consecuencia mayor es que mantiene
activa la Transgresión.
El Enrredo en los Pliegues Edípicos también mantiene activa
la Transgresión
136.1.7.- Transgresión: El pasaje del deseo (las ganas) sexuales hacia
el encuentro con un Destinatario Erótico por sobre los contenidos de
la Ley, en forma derivada o sustitutiva, pero firmemente vinculada a los contextos
simbólicos originarios con los cuales se expresan esos deseos (o ganas)
interdictos por la Ley.
136.1.8.- Recordemos que en la Transgresión, el pequeño/a sigue
insistiendo con sus Deseos Sexuales Edípicos. Y los realiza en su fantasía,
a pesar de que tiene, de alguna manera articulada dentro de sí, a través
de eslabones simbólicos del lenguaje, ciertas palabras que dan contenido
y significado a la Ley.
136.1.9.- Sin embargo, no habiendo arribado aún el momento, porque
no ha dado cuenta de todos los Enigmas y de todos los aspectos del Edipo,
el niño/a continúa sosteniendo su Deseo Sexual Edípico
y, por lo tanto, transgrede la Ley, que ya tiene, de alguna manera, inscripta
dentro de sí.
En este caso del niño/a edípico, la Transgresión, es decir, el pasaje por sobre la palabra y los contenidos de la Ley, se puede dar:
136.1.10.1.- en forma deliberada y consciente, construyendo la secuencia erótica
del deseo sexual con los símbolos que la hacen reconocible directamente
a la conciencia del niño/a;
136.1.10.2.- a través de símbolos que, desde el inconsciente,
resultan trabados por la represión, y así aparecen a la consciencia
en forma derivada y sustitutiva.
En los jóvenes o en los adultos, la continuidad en la Transgresión
se puede dar
bajo la forma expresada en el punto anterior (136.1.10.2.), y también
se da en otros aspectos, que son diversas formas de derivación y sustitución
de los símbolos originales:
136.1.11.1.-
no se hace una impugnación directa a la Ley, a los lugares de la Ley,
a la Prohibición del Incesto, o a la Indicación de la Exogamia.
La Transgresión se hace a otros aspectos, pero que están firmemente
vinculados con la Ley.
136.1.11.2.- Por ejemplo: se puede tener una ideología contraria a
la paternidad, a la maternidad, a las relaciones de pareja. Se puede establecer
un arte que, de alguna forma, atente o subvierta, por ejemplo, la indicación
de la exogamia. Se pueden sostener filosofías, concepciones o ideologías
que apoyen, de algún modo, la dificultad de establecer la Prohibición
del Incesto, formas de vida.
Consecuencias transgresoras que tienen una gran implicancia en las otras personas, en las relaciones sociales, y también en la cultura.
136.1.11.3.- Y se hace entonces, del transgredir, una ideología, un
culto, una filosofía y una forma de vida, con una serie de consecuencias,
que no son consecuencias sólo para el sujeto que padece esta problemática.
Son consecuencia que tienen una gran implicancia en las otras personas, en
las relaciones sociales, y también en la cultura.
136.1.11.4.- No quedan sólo en el sujeto. Este sujeto no va a poder,
por sí mismo, establecer las formas de continuar construyendo activamente
la Ley. A veces, ni siquiera deseará la procreación, ni su propia
fertilidad y fecundidad, ni pensará en la continuidad de la especie,
en el resguardo del medio en el cual la especie se desarrolla.
136.1.11.5.- Y elaborará comportamientos, conductas, mensajes, ideologías
de Transgresión, que son las que transmitirá a sus congéneres,
a los otros, a través de diversos medios, que pueden ser la cultura,
el arte, formas de vida, filosofías de vida, argumentaciones racionales
en pos de la Transgresión, militancias y políticas transgresivas,
ejercicio del poder de ejercitar e Institucionalizar la Transgresión.
Usará los medios de comunicación de masas (T.V., radio, periodismo,
revistas) y, con programas, reportajes, opiniones, imágenes, transmitirá,
reivindicará, promoverá, valorará, naturalizará,
"pondrá de moda", contenidos transgresores, buscando su Institucionalización
y difusión.
Éste es el primer elemento a tener en cuenta. Dijimos que el chico que queda enredado en los pliegues del Edipo, no es porque quiere. Aunque después, cuando adulto, esgrima esta imposibilidad de salir del Edipo, este extravío y esta sin salida, como verdadero Deseo Sexual, y como un acto de libertad respecto de las "Normas, costumbres y cultura" constituidas.
136.1.12.- es un prisionero de los fantasmas que sigue produciendo (ahora
con más padecimiento) el Deseo Edípico impugnado por la Ley.
136.1.13.- En verdad, el niño/a que no puede seguir transitando el
Edipo hasta su resolución, queda atrapado en los pliegues del Edipo,
perdido en el Laberinto Edípico, con todas o algunas de las características
que tiene la conformación edípica del deseo y sus colaterales.
136.1.14.- Habíamos hablado de los aspectos mortificantes del Edipo,
de los aspectos displacientes, de las angustias que presentan los deseos concurrentes
en el Deseo Edípico, como el deseo de atacar o castrar al padre/madre,
y por retaliación temer, y estar angustiado por ser castrado.
El niño sufre el cimbronazo o el horror de haber cometido un crimen innominado
136.1.15.- Crimen que tiene que ver, precisamente, con haber consumado imaginaria y simbólicamente la Transgresión en todas sus instancias.
136.1.15.1.- Ocurre así por la fantasía de haberla consumado: de haberse acostado con la madre, o con el padre (prohibidos ahora con la marca del Incesto), de haber tenido un hijo del incesto, haber matado o herido al otro padre.
136.1.15.2.- El resultado de esta creencia casi no tiene un nombre: es una
especie de sentimiento de horror que se da a nivel muy corporal, o una ansiedad
fulminante, que no se alcanza a veces ni a inscribir en un registro, que es
un escalofrío.
Todo lo descripto es parte de las distintas sogas de la trampa que fija y ata a la persona que no puede encontrar la salida del Complejo de Edipo.
A todo
esto queda entrampada y fijada la persona que no puede encontrar la salida
del Complejo de Edipo.
En esto concurren también los padres, en que el hijo/a no tenga los
elementos para proseguir, y encontrar la salida del Laberinto Edípico.
Tiene que ver con la forma en que los padres, sin querer, sin proponérselo,
han intentado (o no) constituir la Trama de la Ley.
A lo mejor estos Padres ya, dentro de sí, tenían más instaurada una Transgresión que constituida una aceptación o acatamiento a la Ley. Por lo tanto, no iban a poder constituir una organización de la vida sexual del hijo/a en el Devenir edípico, construyendo los momentos especiales por los cuales éste iría articulando los contenidos de la Ley.
136.2. Si la declinación del Complejo de Edipo, no ocurre por una resolución y elaboración.
Si no
se renuncia totalmente a los Deseos Edípicos, con toda contundencia
y resolución, persiste en el sujeto
136.2.1.- Un sentimiento
136.2.2.- Y una parte de sí,
136.2.3.- que siguen, de alguna forma,
136.2.3.1.- rebelándose contra la realidad, contra la Ley, y
136.2.3.2.- a su vez, también contra los deseos, amores y elecciones
previas, que los padres han hecho entre sí como amantes y esposos.
136.2.4.- Si al final del Edipo, en la niñez, nada de esto se acepta
enteramente, va a ocurrir una especie de final sin resolución. Será
un final donde se precipitan hacia el Inconsciente del niño todos los
recuerdos, todos los pensamientos y las fantasías, muchos de los cuales
estaban en un nivel preconsciente, o eran conscientes.
La memoria de la primera infancia, conectada con el Complejo de Edipo se precipita
a constituir con una amnesia total, un lugar inaccesible: El Inconsciente
136.2.5.- Si se termina de fundar lo inabordable, el cerrojo férreo
del Inconsciente. Pero, en este caso, de un Inconsciente Neurótico,
que es tan férreo y tan inaccesible, cuanto más inalterable
e irrenunciable quiera mantener, la propia persona, parte de sus Deseos Edípicos.
136.2.6.- El Inconsciente que descubre Freud, el Inconsciente de los neuróticos,
es fundamentalmente inaccesible, inabordable, impenetrable desde la propia
conciencia del sujeto. No desde otro sujeto, sino desde la propia conciencia
del sujeto, por una simple razón: que este sujeto desea guardar, en
secreto, para sí, e inalterable, parte de sus Deseos Edípicos.
136.2.7.- Lo que demostró Freud, es que el Inconsciente se afloja a
la propia Conciencia, se hace elástico, y sus contenidos se tornan
accesibles al Yo, cuando el sujeto, en la cura psicoanalítica, poco
a poco va resolviendo el Complejo de Edipo. Esto quiere decir, simplemente,
que renuncia a sostener, vivos, presentes y activos, sus viejos Deseos Sexuales
Infantiles ligados a los Padres Edípicos, y renuncia a seguir Transgrediendo
la Ley, que de alguna manera le ha sido enunciada.
Cuando el sujeto cede en estos Deseos Sexuales Edípicos, la férrea
barrera que lo distancia de su propio Inconsciente, también cede
136.2.8.- El Inconciente se torna más permeable con los otros registros
del psiquismo a través de la introducción más dúctil
de los 3 Sujetos (Yo, Super-Yo Ideal, Ello). Entonces, la persona humana puede
desprenderse del peso agobiante del Inconsciente, que consiste, precisamente
en descargarlo de la emotividad y de esa vivencia actual, y de esos Deseos
Sexuales que siguen vigentes. Deseos Edípicos que siguen vigentes y
que quieren entrar en actividad: eso es lo que se siente como peso agobiante
del Inconsciente.
El verdadero peso que agobia al Yo de la persona
136.2.9.- En la medida en que se quita este peso agobiante, pueden interactuar
los distintos Sujetos Psíquicos, y recorrer los diversos medios (Inconsciente,
Pre-consciente, Consciente) con sus claves de inscripción y sus códigos
de interpretación mucho más accesibles. Esto quiere decir que
la persona humana podrá receptar a su propio Inconsciente como una
memoria muy rica de su propia historia.
136.2.10.- En resumen: el Inconsciente es tan inconsciente, y mucho más
inconsciente, porque el sujeto quiere que así lo sea, y que permanezcan
en secreto, para sí mismo, muchos de sus contenidos, y un Deseo Sexual
específico y prohibido. Con esto se condena a que el Inconsciente sea
muy activo, y a que presione fuertemente.
136.3.Los tres tiempos del encuentro del pequeño con las palabras que refieren la Ley.
Primer
momento de encuentro con esas palabras
136.3.1.- Primeros encuentros con las palabras que le sugieren algo distinto
y diferente de lo que sus ganas pretenden.
La relación con esas palabras, sugerentes y perturbadoras para sus ganas, es:
136.3.1.1.-
desoír,
136.3.1.2.- desconocer el significado del cual puedan ser portadoras.
Refuerza su instalación en el Edipo, y en este momento las relaciones paterno-filiales se hacen más precarias; sin embargo, siguen existiendo, y de cómo se opere en ellas van a permitir el transcurrir del Complejo.
Segundo momento de encuentro
136.3.2.-
Segundo momento de encuentro con las palabras que refieren la Ley: Escucha-Transgrede.
136.3.2.1.- Existe una escucha parcial en el campo de la relaciones paterno
filiales. Hay una apertura de un espacio afectivo. Se comienza a dar una articulación
simbólica:
136.3.2.1.1.- De palabras comprendidas, y que refieren a algún tipo
de significado, entre el pequeño y sus padres.
136.3.2.1.2.- Esta articulación simbólica refiere y aproxima
el sentido y el significado de la Ley.
136.3.2.1.3.- A su vez, poco a poco, se va constituyendo esta articulación
simbólica en representaciones de palabras, en la mente del pequeño.
Transgresión en el Espacio Edípico
136.3.2.2.- La Transgresión "salta", "aparece", como tal, cuando el niño ha podido constituir, y ha dejado entrar en sí, las palabras que enuncian la Ley y sus lugares. Entonces, el pequeño o la pequeña deciden no hacer caso a lo que indican estas palabras, ni al significado, ni al peso que poseen. Aun teniendo en sí el registro de la prohibición, el pequeño o la pequeña sigue el mandato de sus deseos y procura consumarlos, aunque más no sea ahora en su fantasía. En esto, básicamente, consiste la Transgresión, propia de este Segundo Momento (Y propia de gran parte de las personas que no resuelven el Edipo, y que no entran decidida y totalmente en el tercer momento que vamos a desarrollar luego de un ejemplo).
Con la ayuda de un gráfico
Mostraremos
más detenidamente cuál es el recorrido para realizar la Transgresión,
y cómo funciona algo parecido en la mente de un niño/a edípico
en esta Instancia de su Devenir.
Este gráfico (que comprende a los Lugares de la Ley, Padre, Madre -
Hijo, etc.), muestra cómo estaría construido, dentro de un sector
del psiquismo que ya está empezando a armarse, el Super-Yo Ideal. Construido
como una Instancia que "flota por arriba y a cierta distancia" del
sujeto Yo (también en construcción).
El gráfico nos dice algunas cosas que puedo hacer, qué no puedo
hacer, qué debo hacer, qué hice mal, qué no hice mal,
qué debería "ser de otra manera".
En esta instancia comienzan a armarse los Lugares Constituidos, en los cuales se asienta la Ley, y que son parte de la Ley: Padre, Madre e Hijo.
136.3.2.2.1.-
el tipo de relaciones Hijo con Padre, Hija con Padre, Hijo con Madre, Hija
con Madre,
136.3.2.2.2.- pero Padre y Madre se relacionan entre sí, es una relación
que tienen solamente entre ellos.
136.3.2.2.3.- Niños y niñas se pueden relacionar, de alguna
manera, con el padre y con la madre,
136.3.2.2.4.- pero Hombre- Mujer es un vínculo de pareja, amantes;
es un vínculo que solamente existe entre ellos dos. Ya acá está
inscripto, y el Hijo/a lo siente, y lo sabe ahora.
Si todo está todo completo.
136.3.2.2.5.-
el Hijo ha interiorizado, y tiene armado dentro de sí, el Hijo varón,
hijo niño, que con la Madre Mujer tiene prohibida la Sexualidad de
ida y vuelta,
136.3.2.2.6.- y la Madre Mujer también la tiene prohibida con su Hijo.
136.3.2.2.7.- Si hablamos de la Hija - niña, ella tiene prohibida la
Sexualidad con el Padre y Hombre, y viceversa: Padre y Hombre tiene prohibida
su Sexualidad hacia sus Hijos.
136.3.2.2.8.- Y conjuntamente, se da la Indicación de la Exogamia:
al Hijo, para cuando sea Hombre, le dice la Ley a través de las palabras:
"cualquier Mujer, fuera de tu Madre, de tu Hermana, de tu Abuela, te
está permitida". Al Hombre, al Hijo, para cuando sea Hombre, se
le transmite una esperanza de que la va a encontrar.
136.3.2.2.9.- Algo similar para la niña Hija.
Qué fenómeno construído es la Transgresión y que
significa
136.3.2.2.10.-
Tomemos como ejemplo al Niño Edípico. Significa que el niño
tiene construido estas indicaciones en su mente; sin embargo, empieza a hacer
lo siguiente: sobre la Ley, desafía al Padre, y se siente Superman.
La Ley, los contenidos de la Ley, están ahí, de costado, y sobre
ellos empiezan a desfilar estos símbolos, recreados por el Deseo Sexual
Edípico que busca su Destinatario Erótico, para consumarse en
el placer y en el Goce. Todo esto por sobre los contenidos de la Ley, que
están inscriptos detrás.
El Niño Edípico no presta atención a estos contenidos,
y sigue produciendo símbolos: le va a dar batalla al Padre Rival Erótico,
decididamente, e intenta eliminarlo en una fantasía. Se siente que
triunfa con esa fantasía, y goza porque el Padre Rival Edípico
emigra del Espacio (del Espacio Edípico, Sala de los Monarcas).
Entonces, a pesar de que tiene inscriptos los contenidos de la Ley, se siente
fuerte, instalado en pleno despliegue de su Deseo Sexual; y casi de un modo
arrogante va a ocupar el Lugar del Padre Edípico, con esta característica
de fuerza, y tal vez de atracción. Desde el Lugar del Rey, empieza
a ver a su Reina preciada, y se muestra como el que ha ocupado el Trono como
Rey; un Rey especial: Superman. Sigue adelante, y siente que entra en la situación
de seducción con respecto a la Reina.
Vemos cómo sus Deseos Sexuales y los contenidos que los complementan se van articulando, símbolo tras símbolo, uno con otro, sobre el texto de la ley. Eso es exactamente transgredir.
Frente a la Reina, empieza todo el cortejo. La situación es de seducción: hace todas las piruetas y articula todas las formas de una Poética Erótica que él supone que van a seducir, van a despertar el Deseo, van a hacer nacer el Deseo Sexual de la Reina hacia a él, tal como es su deseo. El Niño Edípico, en estos momentos, sigue exultante el camino que le indica su Deseo Sexual Edípico, y continúa produciendo símbolos (en una fantasía, en un auto-erotismo, en un juego o en un sueño). Sigue construyendo la secuencia sexual, y ahora él busca constituirse en el Destinatario Erótico de ese Deseo Sexual (que el Niño Edípico cree) renacido en la Reina Madre Edípica. A pesar de que él sabe de que no puede ni debe hacer eso, lo realiza.
Esto es la Transgresión: cuando se desarrolla una "acción" en relación a la sexualidad entre parientes que está inscripta en la Ley como prohibida.
La diferencia de este pasaje con el primer pasaje que realizamos cuando construimos la Alegoría de Edipo - Rey, consiste en que, entonces, los contenidos de la Ley eran escasos, y no estaban construidos.
Ahora sí están constituidos. Entonces el varón, en este caso, cuando en sus sueños, en sus fantasías, en sus juegos, desarrolla esta secuencia simbólica, teniendo inscripta de esta manera La Ley, la está transgrediendo.
Esto es transgredir: ir llevando estos Deseos Sexuales Edípicos y los contenidos que los acompañan, paso a paso, sobre el fondo de la Ley que le dice "no debes hacer eso, está prohibido, ella es tu Madre, él es tu Padre, lo has dejado afuera".
Recordemos: que en este tiempo de Construcción del Complejo de Edipo,
es importante que haya un Momento de Transgresión, para que se siga
construyendo el Complejo.
Acá hacemos la transformación del pequeño Edipo en alguien que se siente envalentonado, gigantesco irresistible, totalmente atractivo; ésa es la imagen o la idea de Superman.
En este momento, el niño, ahora Edipo Rey, siente que invita a la Reina hacia un cierto lugar, que él supone que es el lugar de la consumación del placer Genital, y que la Reina asiente. Entonces, levanta vuelo hacia ese lugar, y ya decididamente en una escena que es casi el acmé de la secuencia erótica que se está desarrollando.
El Niño Edípico, constituido como Edipo Rey, va a ir al lugar apropiado, que él considera el lugar en donde consumar su Deseo Sexual con la Reina. Entran a este espacio absolutamente secreto y reservado, que en algún momento ni él mismo va a saber cuál es. Llegan al lugar, y prácticamente la caída de la corona implica, para el niño Edipo Rey, y para nosotros, el encuentro entre los Genitales, tal como habíamos dicho que son para un niño de este tiempo y de esta edad.
Siempre con este fondo de La Ley
Salen. El pequeño - gran Edipo Rey cree que la Reina sale absolutamente fascinada por la situación, y que está con una mirada hacia el lugar por donde Edipo Rey irá a buscar el otro gran sueño, que acaricia desde tiempo atrás, y que vuelve a repetir y realizar en la consumación de sus deseos, todas las veces que puede.
Hacer un Bebé: el segundo componente del Deseo Sexual Edípico
Siente que la Reina mira y aprueba, embelesada, la salida de su ser deseado en busca de algo, siempre haciendo caso omiso y pasando por sobre el Texto de la Ley que tiene inscripto en su mente: el bebé, que es el otro segundo elemento componente del Deseo Sexual Edípico. Uno es el coito, la reunión de los Genitales, tal como lo conciben los niños; el otro es tener un bebé, hacer un bebé.
Y acá viene él como Superman, y con toda la complacencia de la Reina, trayendo un bebé. Cuando el varón está jugando con el auto o con el camión, su predilecto, bajo la mirada complaciente de la Reina - Madre, el objeto con que juega simboliza al bebé que trajo.
La Transgresión es esto que hemos mostrado
Estos sueños o estos juegos, cuando se realizan, tienen la característica de que después dejan un poco de culpa, los dejan un poco nerviosos, traen algún lío nocturno en el interior del niño. Ya no son sueños gozosamente tranquilos. La Transgresión es esto que hemos mostrado, y tiene un efecto interior a la situación de Goce, ligado a la angustia, al displacer, a la deuda, a la culpa, a algo por el estilo.
Esto se nos ha ocurrido para mostrar cómo opera la Transgresión en un Niño Edípico en un tramo del Devenir constructivo del Complejo en el cual transgredir coopera en realizar este trayecto del Camino Edípico, articulado con la Ley.
¿Cómo opera la Transgresión después en un adulto?
Es exactamente el mismo fenómeno, nada más que con otros símbolos
derivados y sustitutivos de éstos, por efecto de la censura y la represión
y otros fenómenos que se agregan por que ESTAMOS EN EL ORDEN DE LA
PATOLOGÍA.
Quien se queda en este tiempo, quien se queda fijado, o no resuelve renunciar, porque no puede, a todo este Desear Sexual Edípico, queda prisionero. Y esto trae consecuencias perturbadoras importantísimas en el desarrollo de la vida psico-sexual de la persona adulta.
En esto consiste la Transgresión.
Tercer momento de Encuentro del pequeño con las palabras que refieren
la Ley: Escucha-Acepta.
136.3.3.- El hijo escucha y acepta el tramado y la articulación de
las representaciones de palabra que enuncian la Ley, sus sentidos y sus significados.
Puede escuchar, ya sea las palabras referidas a la Ley que le dicen sus padres
y aceptarlas, o las representaciones de Palabras simbólicas, que tiene
articuladas ya dentro de su propia mente, y que refieren los contenidos, los
significados y las formas de la Ley. Y las acepta.
Éstos son los Tres Tiempos que implica el Encuentro del pequeño con las palabras que refieren la Ley.
136.4. Damos cuenta:
El sentido profundo de la Sexualidad Humana en construcción
136.4.1.- a medida que uno va entendiendo profundamente, sabe, conoce, descubre,
y también revela y desvela el sentido profundo de la Sexualidad, comprende
cómo está ligado a la Humanización del Hombre, en el
sentido del respeto del Otro, la comprensión, el afecto, el amor, la
consideración, para que pueda seguir siendo Sexualidad con sentido.
136.4.2.- Si no, se cae en la degradación, y en lo que estamos desarrollando,
que es la Transgresión. Se instaura la Transgresión. Se institucionaliza,
de Uno a Otro, la Transgresión. Y ocupa, sustituyéndolo, el
Lugar de la Ley, y el Orden que ésta transmite.
Cuando la Transgresión Institucionaliza desplazando el lugar de la
Ley
136.4.3.- Es el momento en que las sociedades y las culturas comienzan a decaer
y se desorganizan. Y algunos grupos de esas sociedades empiezan a organizar
otra vez esa Trama de la Ley, vuelven a constituirla, desinstitucionalizan
la Transgresión, hacen que la Ley ocupe su lugar, y desde ahí
comienzan a reconstituir nuevamente todo el tejido, o toda la organización
social.
Desde o a partir de esos grupos, el conjunto puede retomar la posta de recrear
el Orden básico de la vida humana.
Derivaciones
Culturales y Sociales de las dificultades crecientes en constituir la Ley
y guardar su Lugar.
136.4.4.1.- Cuando en las relaciones sociales más amplias se viven
momentos de conflictos importantes, o de mal trato entre las personas, se
establecen relaciones de mal trato,
136.4.4.2.- y se dificulta la posibilidad de reconstruir, en el seno de la
familia (o de los grupos primarios en donde se ejerce, por parte de los adultos,
la función tutelar), relaciones en donde prime el afecto y el respeto
del otro, y se pueda hacer uso de la buena palabra para poder así tramar
el hilado de la Ley a través del Diálogo.
136.4.4.3.- Cuando esto ocurre, se empieza a derivar para formas más
autoritarias, más ligadas a la Imposición de Normas, al Querer
Imponer Prohibiciones, y no al hablar o indicarlas, que es algo bastante distinto.
136.4.4.4.- Con esto se empieza a constituir una textura del Complejo de Edipo,
una Trama, una tela, distinta, diferente, que se va articulando a una tela
mayor, o a un texto o contexto mayor, que no tiene las características
del Fondo de la Legalidad, sino que tiene las características de la
imposición, del avasallamiento del otro, y hace que la textura del
Edipo tenga otras características:
136.4.4.4.1.- donde la rebelión y el mantenimiento de los Deseos Sexuales
Edípicos, sea más fuerte,
136.4.4.4.2.- y la posibilidad de admitir, o de asumir una Ley, sea menor.
Cuando la Ley se comienza a Imponer como una Norma
Esta Ley no es tal, sino que está impuesta, mal dicha, autoritariamente
impuesta como una Norma, y esto hace que no se construya y no se Constituya
una verdadera Ley y, por lo tanto, que no se transite por un Complejo de Edipo
realizado en las mejores condiciones.
136.4.4.5.- Esto significa que habrá muchos resentimientos, muchas
situaciones de Deseos Edípicos mal construidos que se mantienen. Será
una Ley que no se admite como ordenadora, porque no ha sido bien recibida,
sino que se recalcan los aspectos de prohibición y de sometimiento.
Por lo tanto, internamente, no se la ve bien, y lleva a que no se la construya
internamente y el sujeto no se sujete a ella, sino que viva constantemente
buscando transgredirla.
136.4.4.6.- Todo derivará en que, cuando ese sujeto sea adulto, no
pueda entretejer la tela con una trama legal, no pueda ir diciendo, ir transmitiendo,
la Ley a través del diálogo, sino que la siga imponiendo como
una norma.
136.4.4.7.- Con lo cual, en forma imperceptible, la cultura se va deslizando
hacia una instancia muy diferente: los padres no constituyen ya la construcción
de la legalidad, sino que van imponiendo la institucionalización de
una norma.
Cuando Transgredir la Norma se torna un Goce Sexual
136.4.4.8.1.- En Principio, únicamente la Norma es Prohibitiva.
136.4.4.8.2.- Luego se transforma en que es muy buscada: con Ganas se busca
la Transgresión a esa Norma.
136.4.4.8.3.- De este modo, Transgredir la Norma se transforma en un Goce,
en una forma de vivir la Sexualidad y una filosofía de la vida: la
búsqueda, el placer y el Goce en el transgredir.
136.4.4.8.4.- Al final, termina por Institucionalizarse la Transgresión,
como la única forma posible y querida de indicar la relaciones sexuales
entre Hombres, Mujeres y Niños.
Cuando Baudelaire y sus admiradores "abrieron las manos y la Transgresión
echó a volar como paloma"
136.5 Vamos a traer dos poemas de un famoso poeta maldito francés, que se llamó Baudelaire, que escribe las cosas más terribles con respecto a las relaciones de los hombres con las mujeres, y a las relaciones de los hombres consigo mismo, con la vida y con el mundo.
Se decía (y se dice) que Baudelaire escribía para escandalizar y espantar a los burgueses. Tal vez ése fuera su propósito consciente pero, lamentablemente, los burgueses y los intelectuales tenían el gobierno y la manipulación de los símbolos y de los signos, así como la posibilidad de su difusión, y de poder establecer una corriente ideológica de peso entre personas de opinión en la sociedad.
A nuestro criterio, a Baudelaire, como a sus admiradores, se "les fueron las cosas de las manos" o, lo que podría ser peor, "abrieron las manos, y la Transgresión echó a volar como paloma".
Esto ocurrió hacia el 1850, y en realidad la Transgresión que tenía este sujeto, sobre todo a nivel simbólico, a nivel también de su vida, no tiene nada que envidiar a la Transgresión que hoy en día hace gala y reina en muchos aspectos.
La importancia decisiva para la influencia en la Cultura de los Pueblos de la Transgresión Simbólica.
El primer poema se llama así: "A La Que Es Demasiado Alegre":
Son bellos
cual bello paisaje
tu rostro, tu andar, tu manera;
la risa juega por tu cara
cual brisa fresca en primavera.
Al pasearte triste,
a quien rozas, lo deslumbra la sanidad
que de tus brazos y tus hombros
brota como una claridad.
Los tocados que te revisten
con sus resonantes colores
hacen pensar a los poetas
en un vivo ballet de flores.
Tan locos trajes son emblema
de tu paleta espiritual,
loca que te has enloquecido
de odio y de amor por igual.
A veces, en algún jardín
donde arrastraba mi atonía,
sentí que el sol me desgarraba
el pecho, igual a una ironía.
Y tanto mi alma humillaron
la primavera y el verdor
que la insolencia de natura
ha castigo en una flor.
Y así quisiera yo una noche
cuando da la hora el placer,
de tu persona, hasta el tesoro,
como un vil sin ruido correr.
Y magullar tu seno absuelto,
castigar tu carne oculta,
y abrir en tu atónito blanco
una herida larga y profunda.
Y a través de los nuevos labios
¡oh!, qué dulzura soberana,
más deslumbrantes y más bellos
mi veneno infundirte, hermana.
Este poeta contempla a su hermana, o un símbolo de ella, y expresa
que ve a esa mujer muy bella. Su belleza irradia el paisaje, y es acompañada
y enriquecida por las formas de moverse y expresarse. Le llama la atención
la frescura de la risa, que esa mujer o símbolo expresa como naciendo
de un movimiento interno, tal vez de bienestar y alegría. Todo se conjuga
en una expresión saludable, y de creativa expresividad y riqueza sensual
y humana, y compone junto a sus vestidos un ballet de flores.
Esta presencia de mujer, o joven, o símbolo, hace surgir en el poeta un estado de excitación sexual, con sentimientos de odio, de destructividad, de anonadamiento. Vive la tentación que le produce la percepción enteramente sexuada de su hermosura como una humillación y una insolencia (o provocación) hacia él. Y expresa con claridad traslúcida en qué grado de construcción tiene su Sexualidad: no llega al deseo sexual, ni a ninguna forma de las ganas, sino que está cristalizado en la forma constructiva del querer.
Desde allí desata una serie de fantasías, que parten de asumir una auto-degradación: ser VIL, castigar su cuerpo, herirla, sangrarla, tomar esa herida como "nuevos labios"; y, contemplando esa destrucción de la hermana o del símbolo, realizando la última de las inversiones de sentidos, concluye llamando a esas fantasías sádicas, destructivas, envidiosas, y casi bestiales, "dulzura".
Entremetiéndose ahí, con su Perversión, dominante, soberano (puro estadio Patológico del Poder, Gobierno y Querer, dominando un pobrísimo escenario Edípico, bajo el signo pérfido del Goce y la valoración de la Transgresión) concluye en que le infundirá su veneno. Veneno que puede ser cualquier tipo de acción, comunicación, vínculo, generación de un estado interior en el otro. La corrompe totalmente.
¿Cual es la intención verdadera, el Querer Sexual auténtico,
y el mayor de los Goces en este tipo de Transgresión Pervertida?
Corromper, destruir la interioridad articulada del otro que se percibe bello,
alegre, bueno, saludable, bienhechora en el Goce, y que no se resiste como
tal; perfume o pureza como fortísima tentación envidiosa, que
mueve ese "Querer Sexual que toma su alta excitación y busca saciarla,
llegando a la interioridad de esta persona, desarticulándola".
O sea, llevándola a un estado similar al propio, pero borrando cualquier
presencia que le demuestre que lo que él considera Goce, libertad,
acto poético, erótica, es una pobreza, ausencia de creatividad,
es destrucción y malicia, soledad e incapacidad de vincular. Ausencia
de sentimientos de reconocimiento, gratitud y amor. Fealdad y no belleza.
Maldad y no bondad.
En suma, hay un Complejo estado de perturbación, desorden interior, sufrimiento, dolor y angustia intolerable, que menos se soporta cuando alguien demuestra que hay una existencia y una vida posible, distinta y mejor. Ve a su hermana demasiado alegre, empieza a eliminarla, después comienza a quererla sexualmente, de una manera vil, y finalmente quiere magullar el seno, castigar la carne oculta, abrir una herida, tomarla como un labio, y por ese labio infundirle o inyectarle el veneno. Esa herida y esos nuevos labios van a ser más deslumbrantes y más bellos que los comunes.
Pero lo que hace más siniestra la vida de este hombre, es que es Querer Sexual hacia su hermana o su símbolo, si alguien quisiera sugerir que "hermana" es símbolo. Es Querer Sexual consciente. En realidad, él reconoce su Querer, reconoce su tremenda excitación y conmoción frente a su hermana, reconoce que es una locura, reconoce que le produce una sensación muy ambivalente de odio y de amor, y a su vez reconoce que esto es toda una insolencia a natura. Más que a natura, es una insolencia a la Ley.
Ésta es una de las cosas, uno de esos terribles y pobres "Querer Sexual", que se inscriben como Caprichos y que a él después lo hacen escribir todas las "grandes cosas" de esa manera tan terrible, de la vida tan horrible que ha llevado.
Dos peligros relacionados: Simbolizar y Actuar la Transgresión
1.- Esta
persona o este personaje, puede Simbolizar la Transgresión,
2.- pero nos está diciendo además, con los símbolos,
que esto puede ser llevado a la acción.
3.- Si él no tuviera capacidad simbólica de hacerlo (y no sabemos
si siempre la tenía), está hablando de recorrer de una manera
vil, de desgarrar, de castigar, de magullar, de abrir la carne.
4.- Imaginemos a este personaje trasladado en alguien que no tiene la capacidad
de escribir estos simbolismos en poesía. Este personaje está
anunciando lo que haría presa de esta tentación y excitación
sexual y que, llevado a la acción, implica la cantidad de psicópatas
sexuales pervertidos que andan cada día, hoy, de un lado para otro.
5.- No menos peligrosos, quienes tienen esta capacidad de simbolización
se convierten en mentores, modelos, difusores, emblemas, militantes y transmisores
de estas formas de Sexualidad Transgresora, y tratan, sin ningún disimulo,
de proponerlas como ejercicio de libertad en el Goce, desconocimiento espiritual
y de vanguardia del progreso y de la tolerancia entre las personas, o se escudan
en ideologías pseudo-revolucionarias. En este caso, el poeta escribe
así para escandalizar y espantar a los espíritus cínicos,
de doble vida, conservadores, de los burgueses. Y con estas ideologías
justifican el supuesto aporte de la obra a la Historia de la Humanidad.
De como la Transgresión y la Perversión se Transmiten e Instituyen
a través de la Cultura
Baudelaire tiene otra poesía que descubriremos. Es la única
poesía en donde este hombre, que siempre mata, destroza, mete veneno,
trata al Objeto Sexual con un poco más de respeto, y un poco más
de afecto.
Se llama "El Balcón".
Madre
de recuerdos, querida de queridas.
Tú mis deleites todos, tú todos mis deberes
Rememoras, las bellas caricias compartidas.
la dulzura del fuego y los atardeceres.
Madre de los recuerdos, querida de queridas.
Las tardes alumbradas por el carbón caliente
Y otras en el balcón, llenas de nubes rosas.
Dulce me era tu seno, tu corazón clemente
Nos dijimos los dos inolvidables cosas,
Las tardes alumbradas por el carbón ardiente.
Qué hermosos son los astros en las tibias veladas,
Qué profundo el espacio, qué fuerza el alma
Toma sobre ti, al inclinarme.
Reina de las amadas, creía respirar
De tu sangre el aroma.
Qué hermosos son los astros en las tibias veladas.
Cerrábase la noche igual a una espesura
Y en lo oscuro de mis ojos, tus ojos descubría,
Bebía tu aliento o veneno ¡Oh, dulzura!
Y tus pies en mis manos, fraternas, se dormían
Cerrábase la noche igual a una espesura.
Yo sé cómo evocar los minutos dichosos
Y revivo el pasado en tus faldas, hundido.
Pues, ¿dónde buscar tus hechizos perezosos?,
Sino en tu alma tan dulce y en tu cuerpo querido.
Yo se cómo evocar los minutos dichosos.
Aromas y promesas y besos encendidos
Renacerán un día del abismo insoldable,
Como ascienden los soles ya rejuvenecidos
Tras de lavarse en lo hondo del mar enumerable.
¡Oh! aromas, ¡oh! promesas, ¡oh! besos encendidos.
Acá está más confuso el recuerdo, la situación, la creencia de haber tenido alguna vez "algo en la realidad", la oscura vivencia de haber tenido algún tipo de encuentro con la madre. Confusión.
El Querer (otra vez, claro, cristalino, el Querer Sexual como única construcción lograda) que esto vuelva a aparecer, que vuelva a revivir, que vuelva a ser "aquí y ahora", es algo que está hundido en el abismo del Inconsciente.
Baudelaire, con bastante conciencia, lo saca a flote, pero lo saca a flote con toda la cristalización de extravíos, de pérdida de sentidos, de inversión de significados; y lo trae a una conciencia pobrísima, que sólo puede hacer de comparsa cómplice de un Goce Perverso y Transgresor, sin ningún intento de dudar, de restituir y reparar la naturaleza que él siente que está lesionada, adulterada, transgredida.
No hay
el mínimo intento de revisar la autenticidad y la construcción
del Querer; por el contrario, sólo de reafirmarlo, para consumarlo
con símbolos, conscientes. La referencia a la madre está bastante
manifiesta en varios lugares.
Éstas son las formas de expresar un arraigo muy hondo, muy profundo,
muy deliberado, a una Transgresión terriblemente fuerte que no para
en nadie, que abarca en este caso a la madre y a la hermana. Es el modo de
mantener furibundo el Querer Sexual primitivo, entramado, por transcurrir
por un Complejo de Edipo muy perturbado, y con una Escasa o Nula Presencia
de La Ley. Repetimos: mantener, de manera furibunda, este Querer Sexual Edipizado
y altamente Transgresor en la vida adulta; incluso, tenerlo consciente y renovarlo.
Eso habla de la Perversión, y de cómo la Transgresión y la Perversión, sobre todo, se transmiten, al igual que la Ley, a través de la cultura, a través de textos, a través de apologías, a través de figuras, a través de imágenes, a través de obras.
La Transgresión se va transmitiendo también de boca en boca, de igual manera, para ocupar un Lugar, el de La Ley. Parte de aquellas personas que, de alguna forma, han quedado ahí, que quieren seguir ahí, y que quieren que los demás también sigan el camino hacia ese lugar.
Primer resumen sintético acerca de la Transgresión
Ya con esto hacemos una especie de primer resumen sintético de lo que es la Transgresión, de cómo se puede vivir, cómo se puede pensar, cómo se puede transmitir, cómo puede pesar en un sujeto, en su vida y en su obra, y cómo se puede hacer una apología de todo esto.
136.5. Siguiendo este desarrollo: en los momentos en que los adultos deben transmitir las organizaciones básicas de la sociedad a sus hijos, en lugar de desplegarles buenamente una Ley a la cual puedan asumir, les imponen, paradojalmente, una Transgresión. E Institucionalizan un modo transgresivo de vivir la Sexualidad, y de vivir con la Sexualidad.
136.5.1.- cuando las culturas y las sociedades llegan a esta instancia, a Institucionalizar la Transgresión, o sea,
136.5.2.- lo que era el segundo momento en la relación con la palabra, en una legalidad bien hablada bien dicha,
136.5.3.- que el chico internamente había incorporado,
136.5.4.- pero quería seguir en su deseo porque todavía el Edipo no estaba completado,
136.5.5.- esto después pasa a ser toda la instancia,
136.5.6.- y la Transgresión pasa a ocupar el lugar que ocupaba la Constitución Constructiva de la Ley.
136.5.7.- La Transgresión se Institucionaliza, por medio de la imposición, o de la Transmisión Impositiva de Normas,
136.5.8.- que hacen, precisamente, del transgredir, la forma de ejercitar y de vivir la Sexualidad,
136.5.9.- con el grado de desorden que establece eso en la vida social y en
la vida de relaciones humanas y sexuales de esa sociedad. Todo lo cual conlleva
a un deterioro progresivo. Y preanuncia, posiblemente, la disolución
de esa cultura.
136.6.Los tres momentos en la constitución de la Ley.
136.6.1 La construcción y constitución de los lugares del Habla y de la Escucha.
Hay un
primer momento en la constitución de la Ley.
A través de la escucha materna, y de receptar todos los elementos que
le transmite el bebé, la madre no sólo empieza a escucharlo,
sino también, de diversas maneras, a hablarle. Esta actitud materna
posee ciertas características que, primero en el bebé, y luego
en el niño pequeño, despiertan y abren la disposición
de escuchar la palabra y los sonidos de la madre.
Éste es el primer momento de la Ley, aunque parezca mentira: Ubicar la posibilidad, en el bebé, de hablar y escuchar, y demostrarle también que puede hacer llegar sus intenciones, sentimientos, como mensajes, comenzar a hablar a alguien, y ser escuchado por alguien.
La capacidad de escucha y de habla, y el sentimiento de que puede hablarle a alguien, y escuchar a alguien, es el primer momento del establecimiento de la Ley. Es la construcción de los lugares del Habla y de la Escucha.
Construcción
y constitución del Diálogo
El segundo gran momento, es la construcción y constitución del
diálogo.
A través
de éste, los padres, poco a poco, van haciendo llegar las palabras,
y hacen saber al niño qué es qué, quién es quién,
cómo son las cosas, y van nombrando el Lugar del Padre, el Lugar de
la Madre, el Lugar del Hijo.
Recordemos que las palabras, desde el hijo, tienen 3 tiempos de encuentro:
·
Un tiempo de desoír y de desconocer.
· Un tiempo de escucha parcial y de Transgresión.
· Un tercer tiempo de escucha y aceptación.
Una relación temporal entre el tiempo del niño en receptar las palabras, y el momento de Constituir la Ley.
El tiempo de escucha Parcial y Transgresión se da en relación temporal con el establecimiento de los contenidos de la Ley, y con el relato de la Ley; relato que se va construyendo, de a poco, a través de un diálogo.
El segundo momento de la Ley, va a ser el Diálogo:
1.- Refiriendo
los Lugares que cada uno ocupa en la familia, y recortando esos Lugares. Nombrando
al Padre, nombrando a la Madre, nombrando al Hijo, nombrando al Hermano, nombrando
a la Abuela, nombrando al Abuelo, nombrando a los Tíos, a quien sea;
pero, básicamente, Padre, Madre, Hijo, Hermano.
2.- el relato de la Ley, en este segundo momento indirecto de los contenidos,
se da a través de múltiples diálogos y encuentros que
recortan aspectos de la vida, la Sexualidad, las relaciones, los vínculos,
la existencia humana, las situaciones de la vida cotidiana familiar, etc.
Es importante que el hijo/a pueda escuchar, y que el padre y la madre le hablen queriendo despertar su escucha.
Si no
se dio el primer momento, es muy complicado que se dé el segundo momento.
Entonces, puede haber varios deslizamientos, y varias confusiones por parte
de los padres.
En el segundo momento, también puede ocurrir que los padres no tengan
bien establecidos ni aceptados, en sí mismos, el Lugar de Padre, el
Lugar de Madre, el Lugar del Hijo, y el Lugar de Hermano, que lo tengan de
alguna forma confundido. Y que, muchas veces, el padre quiera ser el hijo,
la madre quiera ser el hijo, o el padre quiera ser el hijo de la esposa, o
viceversa.
Estos deslizamientos, en forma inconsciente, van trabajando en la conformación y en el relato de la Ley, y perjudican o perturban que ese relato se haga posible a través del diálogo, porque los mismos padres, de alguna manera, son renuentes a establecer, dentro de sí, esos Lugares.
136.6.2 Prohibición del Incesto - Indicación de Exogamia
Tercer
momento de la Ley. Es cuando :
1. se enuncian, varias veces, las prohibiciones: no se puede tener relación
entre Padres e Hijos, ni entre Hermanos;
2. y se enuncian también las indicaciones de que hay que buscar el
Destinatario Erótico del deseo sexual por fuera de la familia y en
el otro sexo, como es la Indicación de la Exogamia.
Este tercer momento es un relato bastante Complejo, que se hace en vaivenes, idas y vueltas. Y por supuesto, desde el lugar del niño/a, esto tiene momentos de escucha, y momentos en que, instalado en el Edipo, no quiere escuchar absolutamente nada.
136.7 Perturbaciones posibles en cada uno de los Momentos de Constitución de la Ley
Cada uno de estos Tres Momentos del Establecimiento de la Ley, o de la Constitución Constructiva de la Ley, puede estar perturbado.
La mayor perturbación ocurre en el Primer Momento
Cuando
los padres son renuentes a establecer, o no tienen capacidad para hacerlo,
el Lugar de la Escucha y el Lugar del Habla en el hijo/a, y la Concepción
de que hay Alguien que Va a Hablarle, y alguien que lo Puede Escuchar.
Si esto no está establecido, el hijo/a no va a tener la más
mínima disponibilidad para escuchar la palabra del otro y, por lo tanto,
va a estar muy obturada la posibilidad de transmitirle, en forma coherente,
el sentido y el significado profundo de la Ley.
En estos casos, a lo sumo, se puede establecer un tabú muy primitivo del incesto, destinado a parar la actuación incestuosa, pero que mantiene, fuertemente, deseos de conexión muy primitiva con el padre o con la madre, muy confusos a veces, que atacarán cualquier tipo de legalidad que se les quiera instruir, o que se les quiera constituir.
Cuando los padres confunden Norma con Ley, se perturba el Segundo Momento
En vez
de constituir constructivamente el diálogo, y empezar a enunciar los
Lugares de la Ley, el Lugar del Padre, el Lugar de la Madre, el Lugar del
Hijo; empiezan a impartir normas, a impartir prohibiciones, a querer imponer
prohibiciones de todo tipo, confundiendo Constituir la Ley, con la Institución
de una Norma.
Instituir una Norma, como por ejemplo "tenés que ir a lavarte
los dientes", "tenés que ir a dormir a las diez de la noche",
o "no tenés que ver televisión entre tal hora y tal hora";
no es lo mismo que la Constitución Constructiva de la Ley fundamental,
desde el Lugar de los Padres.
El Segundo Momento, pasa por el Diálogo, y el vaivén del ir y venir.
Al hijo/a
hay que permitirle que desoiga las palabras, y que establezca su Espacio Edípico,
donde va a ser refractario, por esencia, a las palabras.
Si llegan determinado tipo de palabras a ese Espacio, las que entran, son
las coherentes con el Deseo Edípico. En el Espacio Edípico entran
aquellas palabras que no lo disuelven, que no crean significados que puedan
atentar con él. Son palabras que, de alguna manera, alientan la situación
edípica. No está mal, de alguna forma, alentarla. Palabras que
entran cuando se juega el Edipo, cuando se siente un feeling, cuando se siente
tocado el Padre Edipo Destinatario Erótico por la seducción
edípica, o cuando se respeta de alguna forma la frondosa fantasía
en la cual el Niño/a Edípico realiza sus Deseos Sexuales Edípicos.
Ahí podrán llegar algún tipo de palabras, todas aquéllas que no constituyen, en principio, algún tipo de significación que indique que esto puede terminar, y que no indiquen algún tipo de frustración, de privación, o insatisfacción.
Las Palabras "que duelen" resuenan en el Espacio Paterno- Filial
Las palabras
que pueden indicar privación, insatisfacción o que, de alguna
manera, indican que los deseos del Edipo no pueden ser, son las que se van
articulando, pronunciando por los Padres y escuchando por el hijo/a en el
otro Espacio, en el Espacio Paterno Filial. Éste implica, precisamente,
la capacidad de los padres de ir acompañando y construyendo un espacio
afectivo, un espacio de continencia, un espacio del cariño, que no
tiene que estar excesivamente perturbado por los conflictos padre-hijo, madre-hija.
Si este Espacio Paterno Filial se hace escaso y reducido, entonces no brinda
la posibilidad ni la amplitud para que el hijo/a pueda parcialmente escuchar,
abrirse en un momento de afecto, y entonces escuchar la palabra "padre",
o escuchar la palabra "madre", o escuchar la palabra "hijo",
en una primera instancia. Y escuchar alguno de los contenidos que se van estableciendo
a partir de "podés esto, lo otro no", en relación
a la vinculación sexual.
Los padres tienen que contribuir cada vez a expandir más, a hacer más seguro, más importante, ese Espacio Paterno-Filial amplio de afecto, donde se juega el destino de la Constitución Constructiva de la Ley.
Donde se juega el destino de la Constitución Constructiva de la Ley
Si los padres no contribuyen a la creación de ese Espacio de encuentro Paterno-Filial, y lo obturan con peleas, con prohibiciones, con normas prohibitivas, con enfrentamientos, con rechazos afectivos, el chico se queda sin una plataforma de apoyo, y entonces se ve condenado a instalarse en forma prematura y precaria en el Espacio Edípico, y a refugiarse en él. Pero éste será un Espacio Edípico tramado malamente.
Una Trama común: Complejo de Edipo y Constitución de la Ley
El Espacio Edípico, se trama conjuntamente con el fondo de una Legalidad que los padres constituyen constructivamente. Es una Trama común.
El Complejo de Edipo se posibilita en la medida en que la trama del fondo de legalidad también se hace y se articula con la guarda del Edipo.
Recordemos el ejemplo del poncho. Si la Trama de la Constitución Constructiva de la Ley es mala porque, por ejemplo, el Espacio Paterno-Filial no está bien cuidado, no está sutilmente estimulado; el afecto, la continencia, no están dados, sino que es un lugar de atribulaciones, de peleas de dificultades, entonces, esta parte de la Trama donde los padres podrán extender los contenidos del relato de la Ley, no se va a poder hacer. Por lo tanto, el Complejo de Edipo también estará, de alguna manera, desfigurado, tendrá una figura distinta, que no será similar a un Edipo con una trama de fondo legal mejor armada, mejor construida, mejor constituida. Va a ser un Edipo distinto.
Y al niño, en ese Complejo de Edipo de alguna manera distinto, se le acrecientan las excitaciones sexuales, hasta un punto más exacerbado. El Querer la muerte va más allá de lo que sería conveniente, y los resentimientos con el Rival Erótico se exageran hasta ser un constante enemigo. Enemigo que se corrobora, porque cuando el niño quiere salir del Espacio Edípico, y entrar en el Espacio Paterno-Filial, encuentra un Padre Real que lo agrede, que lo ataca, que le dicen cosas que atentan contra sí mismo, o una madre que lo rechaza.
Cuando
esta mal la Trama y el "Poncho Desprolijo"
Entonces se empieza a no tener Espacios bien delimitados, y el niño/a
queda a merced de sus fantasías, a merced de sus Deseos Sexuales que
se degradan o no se construyen como tal, queda a merced de sus elucubraciones
y de sus teorías, y sin poder tener todo el otro marco, y esta articulación
simbólica que se va dando en las palabras a través del diálogo,
y que vendría a ser la Trama en la cual él puede ir tejiendo
su propia guarda edípica.
El Querer Sexual Edípico Compulsivo
Por lo tanto, quedará desarticuladamente enredado en estos elementos
mal dados de la construcción de la Ley, y en estos elementos exacerbados
de las tendencias, los sentimientos, y los Deseos Edípicos. Tendencias
excesivas, donde el Deseo Edípico será muy grande, y no del
todo bien configurado como Deseo Sexual: se retrogradará a parecerse
otra vez al Querer Sexual. Podríamos conceptuarlo como Querer Sexual
Edípico Compulsivo. Y, por supuesto, la ilusión de conseguirlo
será mucho mayor. El impacto de la realidad será bastante poco
eficaz, porque no está sostenido por todo el elemento, y el trabajo
afectivo y de articulación de la Ley.
Ley y Realidad - Realidad e Ilusión
Ley y Realidad acá van en conjunción y, por lo tanto, no podrá ponerse la Realidad en el lugar de la Ilusión. La Ilusión se va a mantener con mucha fuerza. Y todos estos elementos sustraerán fuerzas al niño/a edípico, para poder hacer:
1. por
una parte, una migración del Destinatario Erótico de sus deseos,
o sea, cambiar al Destinatario Erótico de sus deseos sexuales,
2. algún tipo de renunciamiento,
3. morigerar su querer dar muerte, y toda la violencia de castración
y hostilidades con el Padre Rival Erótico, ahora confundido con un
Enemigo Perseguidor.
Este Querer Sexual Compulsivo Edípico, sigue con raíces muy fuertes, que sustraen vitaminas muy intensas del suelo en el cual están plantadas, y suministran gran fuerza para que se sostenga así misma toda esta configuración edípica.
Éstas son las consecuencias por las cuales el niño/a edípico queda sumergido, y se sustrae de la posibilidad de Encuentro con la Ley, de un encuentro diferente con la realidad, y con la imposibilidad de establecer un Espacio Paterno-Filial, afectivo, protector, contenedor, en el cual abrir a la escucha. Ahí queda entonces el niño/a, capturado en las redes del Edipo, y no puede encontrar la salida de este laberinto.
Nota: Consultar el tema "La pasión del Edipo Infinito", en Patologías del Complejo de Edipo.
El establecimiento y búsqueda de una Represión Grotesca
Al no poder tener un Complejo de Edipo medianamente bien construido y sostenido
por una legalidad que, de una forma firme, permita realizarlo y continuarlo
hasta su salida, no puede tampoco encontrarse con los distintos enigmas que
plantea la Sexualidad, y que plantea la relación con los padres. No
puede dar respuesta a esos Enigmas, que quedan ahí, inconclusos, sin
develar, a mitad de camino.
Enredado en todo ello, llega un momento en que se produce también la Represión, al final de los 6 ó 7 años. Para estos niños será una Represión de toda esta problemática, muy Grotesca, muy primaria, donde a lo sumo se consigue, por medio de las instituciones sociales, por medio de la presencia de los otros, una contención a medias de toda la problemática edípica, que no ha sido para nada resuelta, y está distante de ser renunciada, en el interior de la persona.
En el caso de que se hayan establecido, como sucede en una gran parte, algunos elementos de las representaciones de la Ley, algunas palabras de la Ley, o por lo menos algunos símbolos de la Ley, al conservar el chico fuertemente el Querer Sexual Compulsivo Edípico, y al conservar fuertemente las fantasías en las cuales estos deseos-querer se realizan, va a tener un avance constantemente transgresivo, por sobre estas palabras y por sobre estos contenidos, de cuyo significado y sentido profundo no tiene mucha comprensión. Este avance, por sobre los contenidos, los significados y la palabra de la Ley, es lo que denominamos: Transgresión.
136.8.La Transgresión como construcción Cristalizada y Permanente.
El chico convertirá a la Transgresión en un "modus vivendi", en una Forma de vida, en una concepción para la vida.
Entonces, así transitará la Pubertad, la Adolescencia y se conformará sexualmente como Adulto Transgresor.
136.9.Transgresión y Salidas Tempranas a la exogamia
Exogamia Temprana ¿Verdad o compulsión?
Deseo sexual y el final de su recorrido: la búsqueda de su testimonio, del Goce consumado: Fecundidad - Hijo. Deseo Sexual - Hijo - Transgresión - Prohibición del Incesto.
A continuación vamos a exponer un pasaje de un seminario que nos parece muy ilustrativo para alguno de los puntos acerca de la Transgresión que venimos trabajando.
Fragmentos de cursos y Seminarios sobre el tema
Integrantes
del equipo Docente:
Psicóloga: María Stoika
Dirección : Psicólogo Pedro Bugani
Psic.
Pedro Bugani: (se está tratando de la Salida Exogámica, y cuánto
de auténtica y cuánto de forzada y ficticia tiene en este momento
de la cultura de Occidente).
La Pubertad tiene otra problemática distinta de la de buscar a las
chicas. En realidad, hoy se busca a las chicas, en la Pubertad, compulsado
por la cultura y por los negocios, los negocios de la industria de la noche.
El púber tiene otros problemas.
Participante
del Seminario: Claro. Por eso yo temo que el buscar o el acercarse al otro
sexo y demostrarnos que ya esta saliendo del Edipo ¿está enmascarando
algo, o ya nos tranquiliza, pasó todo el proceso bien.?
Psic. Pedro Bugani: No. No nos indica que pasó todo el proceso bien.
Nos indica que se está caminando un poquito hacia allá (exogamia),
pero que se va a volver, por otros lados, hacia atrás. Y ese proceso
de vaivén o Progresión-Retorno, va a terminar por los veinte,
veintiuno, más o menos. A la Pubertad, ubiquémosla hacia los
doce, once y medio, trece, trece y medio...
Participante
del Seminario: En los chicos de Primer Año que tenemos en el Colegio
Secundario.
Psic. Pedro Bugani: Los chicos de primer año que tenemos, y de segundo
año, y de séptimo grado también, a veces tienen una característica
medio especial. La Pubertad es diferente de la Adolescencia y de la problemática
del adolescente, muy diferente.
Participante del Seminario: Lo que pasa, además, es que las etapas
ahora están más adelantadas, se han venido adelantando. Antes,
los chicos de séptimo grado no entraban en este grupo, pero ahora sí.
Participante del Seminario: No es tan así. Yo tengo chicos en cuarto,
quinto, sexto y séptimo grado, y no están mucho con la cosa
de la novia. Yo me mato de risa a veces, porque no, no, para nada. Están
un poco haciendo fuerza.
Participante del Seminario: Como docente, sé que en la Escuela Primaria
van a bailar...
Participante del Seminario: Perdóname, lo estoy diciendo muy en serio,
porque yo les pregunto, trato de ponerme del lado de ellos, y no, dicen que
no...
Participante del Seminario: No te lo dicen a vos.
Participante del Seminario: Las chicas de séptimo grado están
embobadas con los pibes de Segundo Año del Colegio Secundario.
Participante del Seminario: Yo me enteré por mis chicos, pero la veo
a mi sobrina, por ejemplo, de sexto grado, y no le llama la atención.
Participante del Seminario: Yo lo veo, tanto en las chicas como en los chicos.
Los varones juegan al fútbol y están en la suya y andan rayando
cositas, entre ellos, todo entre ellos. Y en las chicas, por ahí, les
gusta alguno, pero no es la cuestión de cercanía, "me gusta
éste, entonces me lo quiero transar". Están en que les
gusta, pero no hay ninguna cosa tan concreta.
Participante
del Seminario: Yo fui acompañante varias veces en viajes de fin de
curso, y tenés que estar en el micro de guardia, porque están
las parejitas.
Participante del Seminario: En todos los séptimos grados que yo tengo,
voy a todas partes, y no me pasa eso. Creo que hay algún enamoramiento,
alguno que otro...
Participante del Seminario: Yo hablo por dichos de terceros, porque ahora
no tengo chicos, pero mis pacientes cuentan que acompañan a las chicas
a los viajes, a Carlos Paz, y es terrible: el tema de las confiterías
bailables, que se les escapan...
Participante del Seminario: Se les escapan, en Carlos Paz, o cuando los llevan
a la Península de Valdés.
No son contradictorios los dos Registros de la Realidad Planteada. Uno obedece a cuestiones auténticas, el otro a Respuestas Forzadas por el Universo Adulto
Psic.
Pedro Bugani: Me parecen que no son contradictorias las dos cuestiones.
Participante del Seminario: No estoy diciendo que no se enamoran, yo estoy
diciendo que sí se enamoran.
Psic. Pedro Bugani: Permitíme que ordene un poco esto que surgió
del grupo. Me parece:
1.- que lo que dice ella que es la cuestión más profunda, más
fuerte y más verdadera de la situación, "están en
que les gusta pero no hay ninguna cosa concreta; los chicos juegan entre ellos
al fútbol y las chicas se reúnen entre si".
2.- lo que dicen los demás es un poco la circunstancia más compulsiva,
más excitante, más programada desde el mundo adulto, y que pone
a los chicos, muchas veces, en la fuerza de tener que mostrarse sexualmente
aptos, despiertos, vivos y vivarachos, pero ésa es la realidad como
para afuera.
Participante
del Seminario: La doctora había dicho su percepción. La mía,
la de ustedes puede ser completamente diferente. Mi percepción no es
que les guste; les gustan los chicos, pero están metidas en sus propias
historias, no están enloquecidas por estar con un chico.
Participante del Seminario: Me parece que nunca se sale del Edipo del todo.
Participante del Seminario: ....Nada es indicador. Que yo me haya casado y
que tenga un hijo, no es un indicador de que uno haya resuelto todo eso. De
hecho, creo que quedan cosas en el medio, que uno no sabe. A mí, por
ejemplo, me pasó algo siempre, y lo tenía como espina, y hoy,
ahora, porque ustedes dijeron todo esto, se me empezó a revolver un
poco. "A mí me daba vergüenza que mis padres me vieran embarazada;
me daba vergüenza, porque era como que vieran que yo había tenido
relaciones con alguien. Es el día de hoy que a mí me da vergüenza
y me molesta que ellos me vean con mi esposo en situación afectiva".
Psic.
Pedro Bugani: Yo voy a recordar algo que dijo alguien del grupo, en un momento
de reflexión y de sabiduría: si entendemos la Sexualidad construida
con anterioridad al Complejo, y entendemos también la Sexualidad del
Edipo y de la Adolescencia, vamos a entender toda la Sexualidad, porque la
Sexualidad Adulta es una especie de consecuencia y puesta en práctica
de todo lo anterior.
Personalmente, pienso más o menos de la misma manera. Vamos a pensar
toda la Pubertad y toda la Adolescencia; ustedes lo vuelven a trabajar y lo
piensan, y van a tener respuestas más que apropiadas, para orientarse
con respecto a la vida sexual adulta.
La Búsqueda Sexual Compulsiva de un Destinatario Exogámico y el Peligro de una Fecundidad "por azar"
Participante
del Seminario: Usted dijo hoy que una de las situaciones de más temor
que podríamos tener los adultos, ante Esa exogamia de los chicos que
van dejando el Complejo de Edipo, era el peligro a la Fecundidad. Es cierto;
es decir, el gran Deseo Sexual que busca un Destinatario Erótico Exogámico,
puede volverse compulsivo, y puede llegar a la fecundidad. También
acoto que la Sexualidad, que busca consumarse en un encuentro de placer y
de Goce, todo ese recorrido sexual, es más fecundo cuando una relación
sexual está apoyada y sostenida con un Gran Deseo Sexual. Entonces,
la pregunta que a mí en este momento se me ocurre, es: ¿quién
mide el deseo sexual en una relación, para decir "eso puede influir
en la no - fecundidad o no"?.
Psic. Pedro Bugani: hay varios temas conjuntos.
Recomendaciones o informaciones se olvidan con mucha facilidad, porque sus
Deseos Sexuales llevan, en su consumación final, el fuerte anhelo de
un Testimonio Vital
1.- Lo que yo dije al principio era que una de las cosas que más impacta
(por lo menos, cuando la humanidad no está completamente loca), es
que de una Situación Endogámica nazca un hijo. Por eso, lo que
se impugna o lo que se prohíbe más claramente, es la relación
sexual de tipo Genital, porque tiene como consecuencia la Fertilidad dentro
grupo interno, dentro del Grupo Endogámico.
2.- Después dije: como recorrido del deseo sexual, siempre, aun cuando
uno no quiera tener hijos, está presente el que eso termine con algo
final, aunque uno no lo quiera racionalmente. El deseo sexual, de la Adolescencia
para adelante, conlleva dentro de sí la fecundidad como un anhelo muy
profundo y a veces irrefrenable. Eso es lo que quise decir como segundo elemento.
3.- Como tercer elemento, quise decir que las personas que trabajamos en esto,
vemos que precisamente hay que darles, a los y a las adolescentes, toda una
serie de informaciones para que no fecunden, para que no tengan hijos, para
que se cuiden. Y comprobamos, demasiadas veces, cómo estas recomendaciones
o informaciones se olvidan con mucha facilidad, porque sus Deseos Sexuales
llevan, en su consumación final, el fuerte anhelo de un Testimonio
Vital, es decir, de un embarazo. Eso es lo que quise decir como tercer punto.
El Complejo Recorrido y Devenir del Deseo Sexual hacia su consumación
en el Placer y Goce Orgásmico
4.- Como
cuarto punto, quise decir que muchas personas que trabajan en el tema de infertilidad,
reconocen que no siempre hay perturbación genética o nada que
se le parezca, sino que tiene que ver con un problema que se da en la pareja
que, generalmente, lo trabajamos después los psicólogos, y que
tiene que ver con este recorrido del deseo sexual.
En muchos casos de infertilidad o de fecundidad trabada, no se termina de
largar todo el recorrido del deseo sexual.
Por algún lado se quiebra, o se fractura, o se obtura, la parte final,
que es la consumación del deseo sexual con el Fuerte Anhelo de que
culmine en un bebé. Y yo le agregaría, ya trabajando mucho más
profundamente y a través de colegas, que esto se relaciona con que
esas personas, por algún lado, enredan la Transgresión a la
Prohibición del Incesto. Como consecuencia de esto, impiden, hacen
algo internamente con el curso total del deseo sexual, porque creen que de
esa vinculación sexual va a nacer un Bebé, que es un Hijo del
Incesto. Algo, algún fantasma del Edipo, se ha superpuesto en la figura
del Otro, hombre o mujer con quien forma pareja, a un punto que, en determinados
casos, es inhabilitante para la fecundidad.
El Recorrido del Deseo Sexual quedó trabado en la Prohibición del Incesto
Participante del Seminario: Seguramente, están buscando desesperadamente el hijo, pero no es suficiente el Deseo Sexual, porque quedó trabado en la Prohibición del Incesto. Justamente, puede haber una pareja que se quiere, que está buscando un hijo, que quiere perpetuarse, y resulta que ese Deseo Sexual todavía no alcanza parta habilitarlos en la fecundidad, y uno dice: "acá está fallando algo en el Deseo".
Participante
del Seminario: Este fenómeno se puede superponer a que, cuando adoptan,
por ejemplo, liberan ese enredo en la Prohibición, y quedan embarazadas.
Yo, personalmente he tratado varios casos de Fertilidad asistida que antes
de concretarse decidían la adopción y luego venía el
embarazo natural.
Psic. Pedro Bugani: Sí.
Participante del Seminario: Una paciente hizo dos adopciones, y después
tuvo dos hijos. Sí, exactamente antes del año quedó embarazada;
los dos chiquitos se llevan once meses.
Psic. Pedro Bugani: Eso se puede superponer, punto por punto, con este tema.
El surgimiento del Deseo Sexual esta compuesto también por el Fuerte Anhelo de Testimonio En un Hijo
Psic. María Stoika: O sea, surgen simultáneamente. Entonces,
si después el Deseo Sexual se puede liberar, como veíamos hoy,
entonces sí en la Exogamia puede concretarse el hijo, porque ya no
está ligado al Incesto.
Pero si algo pasó, y el Deseo Sexual quedó prendido de la Situación
Edípica, hay algo que traba. Incluso, a veces, cuando ocurre la desgracia
de que muere un chiquito al nacer, en el Inconsciente se liga como el hijo
del Edipo, y que por eso tuvo que morir.
Yo he trabajado con una pareja en que al hombre, en un primer matrimonio,
se le muere el hijito al nacer. Después, en pareja con otra mujer,
están esperando mellizos. Este hombre entra en pánico, en terror,
terror a tal punto que tenían una hija de ocho años, y él
se va a dormir a la habitación de la hija, y la hija duerme con la
mujer. Se arma toda una situación muy complicada. Además él,
en lugar de llamar a su mujer por el nombre, le dice: "vieja".
Cuando la mujer está por tener a sus mellizos, y él espera,
entra en pánico, llora, se desespera, no puede estar en el parto. Es
una circunstancia angustiosa, y pasa por toda una situación tan, tan
terrible, porque se le reaviva que ese hijo por nacer puede ser el Hijo del
Incesto. Entonces, su pánico es a que muera, porque el Hijo del Incesto
no debe nacer. Muere antes, no debe nacer. Precisamente porque es el testimonio,
ante la comunidad, de que se ha consumado en la realidad el Incesto.
Eran una nena y un nene. Cuando nacen, están bien. Todo se transforma,
y es un alivio muy grande. En ese tiempo elaboró todo; no pudo antes
elaborar muchas cosas, por una situación que había vivido. Ésta,
después, derivó en el Inconsciente como este hijo muerto que
se relacionó con el Hijo incestuoso.
¿Se vincula con la necesidad de abortar, como trasfondo o trato inconsciente, esto del Hijo del Incesto?
Participante
del Seminario: Pedro, ¿se vincula con la necesidad de abortar, como
trasfondo o trato inconsciente de una decisión de abortar, esto del
Hijo del Incesto?.
Psic. Pedro Bugani: Sí puede tener que ver eso. También puede
tener que ver con la cantidad de adolescentes que hay con embarazos compulsivos.
Las adolescentes sienten que trasladan toda esta problemática sin resolver.
Su interior fecundo puede estar dañado, tal como ellas dañaron
a la madre, en el Edipo. Entonces, como la mujer tiene muy pocas comprobaciones
de su fecundidad (menos que el hombre, porque el semen algo aligera esto,
pero no del todo), muchas chicas, creyéndose que están deterioradas
en su fecundidad, van a probar compulsivamente, a través de un embarazo,
si están sanitas. Muchos de los embarazos adolescentes están
guiados por esa compulsión.
Existe lo uno y lo otro. Una problemática no necesariamente da un tipo
de resolución sintomática: no necesariamente da un aborto, o
un embarazo compulsivo. Puede dar uno u otro, o una tercera instancia, como
puede ser vaginismo, como puede ser impotencia. O sea que hay varias cuestiones,
según cómo se articule.
¿Tiene alguna relación con el Edipo, que haya matrimonios que
se digan: "mamá", "papá"?
Participante del Seminario: Acerca de lo que dijo María, cuando estaba
haciendo todo el comentario del hombre que le decía "vieja"
a la señora, ¿qué relación tiene, si tiene alguna
relación con el Edipo, que haya matrimonios que se digan: "mamá",
"papá"?
Psic. María Stoika: En la generación anterior, todos se decían
"vieja".
Participante del Seminario: Pero que haya parejas que al marido le digan "papi".
Participante del Seminario: Si a mí me dice "vieja", le tiro
el televisor por la cabeza; si me dice "mami", me gusta, y si me
dice "qué bien que estás, mami", me encanta.
Psic. Pedro Bugani: Yo opino que ahí se entremezclan algunas figuras,
sería mejor buscar otra Poética Erótica. Acá la
mujer se está mezclando con la figura de la madre, cosa que es bastante
frecuente que ocurra, bastante frecuente, por ambas vías.
Participante del Seminario: Yo pensé que era más sencillo, que
de tanto escuchar "mamá" o "papá" en los
chicos, nosotros lo decíamos. Yo lo había simplificado.
Psic. María Stoika: Una vez que salimos de viaje, se nos quedó
el auto en la ruta, y una pareja nos ayudó a ir hasta el Automóvil
Club más cercano. Era una pareja hecha y derecha. Cuando llegamos a
la casa de mis padres, les contamos lo que había pasado, y que una
pareja nos había ayudado. Mi hija, que era chiquita, decía:
"era la hija, era la hija", y repetía que era la hija. Yo
le pregunté: "¿por qué decís que era la hija?".
Y me contestó: "pero si ella le decía 'papito'". (risas)
Participante del Seminario: Mi tía a mi tío siempre le dice papi. Mi tío jamás le dijo "mami" a ella, pero mi tía sí, y un matrimonio amigo nuestro también: la chica le dice "pa", no papá. El otro día yo lo estaba pensando, y entré a hilar entre mucha gente que conozco que se llama de esa forma; por ahí tiene alguna relación con alguna Fase del Edipo.
Muchas veces desde el Ello se dice: "¡ que ocasión para
hacer un brindis!"
Psic. Pedro Bugani: Y la tiene. Depende de cómo. Por eso digo que no
hay una receta definitiva; depende de hasta dónde calce la figura de
la "ma" con la figura de la mujer, inhibirá algo, mucho,
poco, o casi nada, del vínculo sexual o del vínculo de amantes
específicamente, que es donde interfiere. Depende de cómo calce
ahí. No hay una fórmula matemática precisa; pero, si
es demasiado el amalgamiento, cuando se va a concebir un hijo y cuando la
mujer se transforma, embarazada, en madre, ahí circula mucho más
la figura de la madre y la figura del padre en el interior de la pareja. Y
hay que hacer un reacomodo más fuerte.
Al hombre, la mujer se le empieza a superponer con la imagen de la madre,
porque empieza a dejar de ser solamente mujer y amante para empezar a conformarse
como madre. Y acá hay que hacer un trabajo a veces importante, para
discernir una figura de la otra: nuestra propia mujer va a ser madre, pero
no va a ser "mi" madre. Ése es el trabajo que hay que hacer;
que muchas veces es complicado, muchas veces no se hace, y muchas veces desde
el Ello se dice: "¡que ocasión para hacer un brindis!".
136.10.
Desafío a la Ley y exposición abierta de la Transgresión
como Goce.
Cuando Adultos, muchos son los que desafían la Ley, expresan abiertamente
la Transgresión, y la convierten en parte expresa de su Goce Sexual.
Es posible que escriban obras literarias, que hagan películas, que
escriban ideologías, que enarbolen banderas y causas.
Si uno se pone a estudiar, va a encontrar fácilmente las conexiones de estas Transgresiones Colaterales con la Transgresión Primaria, a la Ley que indica los Lugares y establece la Prohibición del Incesto, y la Indicación de la Exogamia, y con esto permite el recorrido edípico: Develamiento de los Enigmas, de los cuales resulta que se descubre cuál es el Origen Sexual, cuál es el Sexo que Vino Dado por la Biología. La persona Se Adscribe a ello, porque le permite tener un Deseo Sexual hacia el otro sexo. Admite las carencias, y todo lo que ya hemos visto.
Todo esto les está vedado a estos adultos entrampados, agarrados, en el Complejo de Edipo, y los lleva a una situación de aprisionamiento en el Edipo, y a una situación, al no tener el encuentro y el acatamiento a la Ley, en que no pueden aferrarse a ella para liberarse del Laberinto Edípico.
Por lo tanto, quedan enajenados y perdidos en los cauces edípicos.
Desde su Inconsciente, serán compulsados a varias acciones, actuaciones, a varios contenidos, a varias ideas, teniendo un Querer Sexual muy compulsivo, y muy ligado a los trazos, a los restos y a los trastos viejos del Edipo.
136.11. Síntesis y descripción de los pasos en la construcción y sostén de la Transgresión en la Interioridad de la persona que la sufre: en el YO y en su Conciencia.
Haremos una síntesis para terminar con la problemática de la Transgresión como un proceso Interior de la persona, y puntualizar más aquellos casos donde el Desafío, desde el Goce de la Transgresión a La Ley (o a su parodia), no es el trastorno más notorio.
Existen casos en que, si bien desde el Ello como Sujeto, usando parte del Sistema Inconsciente, la persona busca llevar adelante la Transgresión y la continuidad de los Deseos Edípicos, desde las otras Instituciones Psíquicas (el Super Yo - Ideal y el Yo, ligados a la Ley), se ofrece una lucha y resistencia Interior a la consumación transgresiva de los Deseos Edípicos, y el Yo aparece como Sujeto que Padece, que sufre y que presenta perturbaciones en varias esferas de existencia.
Pasos en la construcción y sostén de la Transgresión en la interioridad de la persona que la sufrió como un Padecimiento
El problema de permanecer enredados en los deseos, en las fantasías, ilusiones y sentimientos edípicos, tiene como principal consecuencia que el Deseo Sexual Edípico, si bien inconsciente, permanece muy activo. Y permanece predominantemente activo en el Inconsciente, que es uno de los lugares donde habitan las Instituciones-Sujetos del Espacio-Tiempo interno que llamamos mente, y que no es solamente un lugar de la memoria, sino que es un lugar cualitativamente distinto donde los deseos, fantasías, cierto tipo de sentimientos, pueden estar activos.
En este caso, el Deseo Sexual Edípico queda activo en el Inconsciente y, desde ahí, este Deseo Disfrazado alimenta en la Conciencia pensamientos, propósitos, actos, fantasías, opiniones, teorías, formas de ver la vida, formas de hacer el arte, etc. Fundamentalmente, la consecuencia mayor es que mantiene activa la Transgresión.
Nosotros tratamos de explicarlo: sobre un texto con las características de la Ley, pasamos las imágenes donde el niño edípico, en su construcción cada vez más atrevida, iba haciendo una consumación del placer sexual con ese Personaje Edípico fascinante, Destinatario Erótico de sus deseos sexuales, que se apoyaba en su Madre Real, pero que ahora era una construcción de un Personaje mucho más fascinante, la Madre Edípica, aunque siempre enraizado, ligado, a la Madre Real.
Esto es la Trasgresión: es el pasaje por sobre los Contenidos de la Ley, el Pasaje directo como el ejemplo citado o el Pasaje en forma derivada o sustitutiva, pero firmemente vinculada a los contenidos originales
Nosotros vimos que el niño edípico pasa por sobre los contenidos de la Ley, lisa y llanamente, que es lo que sucede en ese tiempo del Edipo. Pero después, cuando el Complejo se termina, esta manera se clausura: mal o bien, no pasan por sobre los contenidos de la Ley los Deseos Sexuales y las fantasías en que se consuman placenteramente esos deseos. PERO ENTENDAMOS BIEN: no pasan por sobre los contenidos de la Ley, PERO ESTO OCURRE POR FUERA Y MAS ALLÁ DEL REGISTRO INCONCIENTE. O sea, que en el Inconciente todo el pasaje es igual al descripto en el ejemplo con las imágenes.
A través de qué contenidos derivados y sustitutivos de las originarias fantasías edípicas se manifiestan, es lo que mostraremos en el trabajo psicoanalítico de un caso. Se verá entonces que a la Conciencia pasan contenidos simbólicos, escenas, imágenes, simulados y derivados, que le hacen una pequeña trampita a la Conciencia, a través de la censura y de la represión. Aparecen símbolos en la Conciencia, que parecen no querer decir lo que en verdad están diciendo.
Este pasar de símbolos e imágenes Derivados, sigue siendo una
Transgresión
Recordemos que en la Transgresión, tal como la presentamos, la característica fundamental es que el pequeño sigue insistiendo en sus Deseos Sexuales Edípicos, y los realiza en sus fantasías, a pesar de que tiene de alguna manera, articulados dentro de sí, a través de los eslabones del lenguaje, de los eslabones simbólicos entramados, palabras que dan origen a un "Texto" con el contenido y significado a la Ley.
Sin embargo, el niño edípico que no ha terminado de hacer todo un recorrido, mantiene estos Deseos Sexuales, y sobrepasa esas indicaciones de la Ley, y entonces Transgrede a la Ley, que posee de alguna manera inscripta dentro de sí.
Alguien llama, de alguna manera un poco Grosera "Persona Neurótica",
desea y padece la Transgresión
A una persona adulta que realiza una Transgresión de la Ley a través de sustitutos simbólicos producidos por el Sujeto del Yo a través de la Represión y de la Censura, podríamos llamarla, de una manera un poco grosera, persona neurótica. Pero padece con dolor en su Yo la operación que activa el Ello como Sujeto desde el Inconciente.
¿Qué significa esto?
1.- La
persona neurótica está de "alguna manera" enraizada
en el Complejo de Edipo. Tiene, dentro de sí, Inscripta la Ley, y para
realizar placenteramente sus Deseos Sexuales Edípicos, tiene que pasar
inadvertido para el Super Yo Ideal y para el Yo, que no aceptan la Transgresión
y los Contenidos Edípicos que activa con placer el Ello como Sujeto
en el Inconciente. Para esto debe hacerle una especie de camuflaje simbólico
a través de la Censura. Entonces el Ello, realiza los Deseos Sexuales
Edípicos camuflajeados en símbolos o en situaciones que no aparecen
como típicamente transgresoras. En la Conciencia le aparecen como relativamente
permitidas.
2.- Existe diferencia entre la "Persona Neurótica" con personas
que tienen otras construcciones de la Sexualidad, y es de otra cualidad su
relación con la Transgresión de la Ley. En estas últimas,
el mantenimiento de un Querer Edípico Sexual y Violento, poblado de
Fantasmas pre-Edípicos, desafía a los precarios contenidos de
la Ley que, cuando niño/a, pudo haber interiorizado. Este adulto lleva
adelante ese Querer Sexual por sobre los contenidos de Ley, y hace de este
Transgredir un Goce sexual predilecto, aceptado por el Yo. Estas personas
hacen luego apología y difusión de la Transgresión.
3.- Volviendo a las "Personas Neuróticas", en la construcción
del Deseo Sexual Edípico, tienen una especie de Regresión al
tiempo primero del Deseo Sexual, lo que nosotros desarrollamos, en la Alegoría
Simbólica: "ese ir desplegándose del Deseo Edípico
Sexual y realizándose sin conflicto, con placer, en forma gozosa, porque
el niño/a tenía todavía la posibilidad de construír
e ir generando dos Espacios por separado": un Espacio Edípico
por un lado, donde había placer, había Goce en forma exultante,
y otro Espacio Paterno Filial, separado, donde tenía la relación
de los vínculos afectivos, de contención, de ternura, de diálogo,
de comprensión con los padres, y en donde se constituía la Ley.
Esta separación, mientras se mantiene en un desarrollo más o
menos normal, permite que los Deseos Sexuales Edípicos sean únicamente
placenteros. Cuando empiezan a confluir ambos Espacios, el Deseo Sexual Edípico
y la consumación placentera comienzan primero a perturbarse, y luego
a través de un trabajo variado e intenso, toman el camino de Despedida
de los Destinatarios Eróticos Edípicos.
Si esta interrelación entre Espacio Edípico y Espacio Paternal
Filial está perturbada, el niño no puede salir del Laberinto,
y sigue insistiendo en los Deseos Edípicos. Va a quedar ahí,
a mitad de camino, con los Deseos Sexuales Edípicos, más la
Transgresión metida ahí, en medio de esos Deseos. Son éstos
la mayoría de los casos que nosotros transmitimos como personas conflictuadas
consigo mismas, y presentando una sintomatología alejada del contenido
transgresor originario. Son las llamadas "neuróticas".
4.- Otras personas, las del punto 2, hacen una construcción en la cual
quedan separados. Un Espacio Edípico deficientemente construído,
y el Espacio-Paterno-Filial altamente conflictuado, ambos enajenados uno de
otro en forma muy tajante. Entonces, llevan su Sexualidad por un tránsito
edípico, pero con connotaciones muy transfiguradas. La Ley es precaria
y desafiada, y hacen de su Transgresión el mayor de los Goces. Los
afectos, la vida de relaciones, están completamente disociados de su
vida sexual, de su placer sexual; por eso les cabe esa palabra de ser relativamente
"cagadoras" porque, al no tener en cuenta al Otro en sus sentimientos,
en sus afectos, en sus necesidades, y solamente tenerlo en cuenta para ir
a consumar, como sea, un Querer Sexual bastante primitivo, se desligan de
todo compromiso con el otro. Cuando le va bien en la cuestión placentera,
siguen, según las circunstancias. Cuando les va mal, le pueden dar
una patada, o pueden hacer cosas que al otro le duelan, lo molesten.
Este tipo de personas no va a hacerse cargo, para nada, de esas cosas, y no
se hace cargo, precisamente, porque tiene estas cuestiones disociadas, muy
férreamente divididas, y ubicadas en Espacios Deficitarios enajenados
entre sí. Puede ser, en determinadas circunstancias, un buen padre,
una buena madre; y a la noche, o en otra instancia, un personaje sexualmente
egocéntrico, que se ocupa de su propio Goce haciendo uso del placer,
sin tener en cuenta el Goce y el sentimiento del otro. Son perturbadores para
el otro, aunque parezcan lo contrario. Para ellos no cuentan los sentimientos,
las necesidades, los dolores, angustias y preocupaciones, ni de sí
mismos, ni de los otros. Su Sexualidad es algo que corresponde absolutamente
a una "supuesta vida privada", que no tiene nada que ver con el
resto de la vida, y donde "vale todo lo que sea placentero". Lo
que no se interroga son las características de este placer.
Estas personalidades que se caracterizan por hacer un tránsito edípico con una Sexualidad en la cual es predominante un Querer Sexual, son las típicas personalidades abierta y expresamente transgresoras hacia las relaciones con los otros, la vida cotidiana, lo social y lo cultural.
136.12.Edipo y Ley. Caso Diana.
Intentaremos
transmitir cómo es, cómo aparece toda esta cuestión,
en una persona común que viene a consultarnos. Es un Trabajo de Investigación
y Cura Psico-analítica donde se descubre como la continuidad de la
Transgresión se padece en perturbaciones de la Vida Sexual Íntima,
en la Vida Adulta.
Presentación
Vamos a trabajar un caso de una joven mujer de 27 años y un hombre también de 27 años. Consulta la mujer, a los pocos días de su casamiento legal con este joven, casi recién venidos de la luna de miel.
Nos comenta que un mes, un mes y medio antes de la esperada boda, de un muy esperado casamiento por parte de ella con este joven (ambos profesionales, y con una buena perspectiva de trabajo), había comenzado a entrar en situaciones de dificultades, conflictos, desencuentros, con este su inmediato marido, sobre todo en esferas que tenían que ver con la Sexualidad y con el afecto, con la comunicación íntima, que durante el noviazgo fue relativamente buena y satisfactoria.
4 ó 5 años se habían llevado relativamente bien, y ése había sido unos de los motivos que los llevó (y a ella también, básicamente) a tener anhelos muy fuertes de casarse, de irse de la casa de los padres, y formar un hogar, una pareja. Lo anhelaban muchísimo.
Una cada vez más fuerte dificultad en Desear Sexualmente a su esposo y en estar dispuesta a ser deseada por él
Una vez formalizada la relación, antes y durante de la luna de miel,
ella comenzó a sentir una cada vez más fuerte dificultad en
desear a su esposo, en estar dispuesta a ser deseada por él, a disponerse
para un juego erótico. Si bien empezaba a disimular estas situaciones,
para no alertarlo o no preocuparlo demasiado (porque suponía que podían
ser los nervios del casamiento, de los momentos previos al casamiento, al
irse de su casa), comenzó a sentir que también su erotismo y
su capacidad de Goce sexual eran cada vez menores. El encuentro sexual se
le iba tornando como un momento más preocupante, más desagradable,
más ligado a una situación de angustia y desconcierto que cambiaba
el signo de todo lo que había venido ocurriendo todos los meses atrás.
Después: disputas, crít