¿QUÉ ES LO HUMANO?

La totalidad de trabajos, en sus diversos ejes temáticos, desde las diversas perspectivas disciplinarias, y desde los distintos enfoques dentro de cada perspectiva, hay un denominador común: LO HUMANO.

Así, , es que vamos a realizar dos presentaciones que se interrogan sobre lo humano, y que solo intentan introducir a la cuestión y no responder a la misma.

La Primera presentación es un trabajo meditado, que surge de años de pensamiento y reflexión.

La Segunda presentación surge a partir de la fuerza de hechos y consecuencias ocurridos a fines del año 2004, y que literalmente han deslizado el eje del planeta Tierra, han modificado su rotación, y han diezmado de manera impensada a los humanos. De aquí, la urgencia de esta presentación, y el mensaje que nada es igual desde entonces, y que los humanos, si es que podemos, tenemos que repensar nuestra presencia en la Tierra bajo formas aún no imaginadas, pero con la certeza, que de todo lo anterior, habrá que hacer un selectivo rescate de aquello que podrá entrar en un pensar fundante y nuevo que parta de las preguntas elementales acerca de las condiciones de posibilidad de nuestra supervivencia como especie, conjuntamente con otras especies, en el hábitat común denominado: Tierra.

PRIMERA PRESENTACION

¿QUÉ ES LO HUMANO?

Angelina Uzin Olleros
Profesora de Filosofía y magíster en educación.
Docente: UADER y UCU; proyectos de extensión en la UNER.
Ciudad de Paraná, Capital de la Provincia de Entre Ríos
ARGENTINA

Fundamentación

¿Qué es lo humano?. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de humanidad, humanismo y humanización, deshumanización o inhumano?.

Lo humano - podría ser una respuesta - es aquello que hace al homo sapiens. ¿Un atributo inalienable, inherente o esencial?. ¿Un rasgo propio de la raza - la única raza - humana?.
El hombre es un animal racional. ¿Es, pues, la razón lo que nos hace humanos?. Tal vez.

Hoy, a finales del siglo XX y comienzos del segundo milenio de la Era cristiana y occidental, también sabemos que determinados usos de la razón nos hacen inhumanos.

Instalados en el centro de la crisis de la modernidad y de la racionalidad, en la frontera del caos, podríamos preguntarnos: ¿qué razón, o usos de la razón, o implicaciones de la razón nos hacen humanos y qué comprensiones y usos de ella nos hacen inhumanos?.

Los deconstructivistas más radicales dirán que toda razón es impositiva y coercitiva. Que es la razón de un determinado grupo y unos determinados intereses frente a otras formas posibles de razón. O, mejor, frente a otras razones. Toda razón será siempre una razón de algo. Una razón interesada.

Los constructivistas radicales nos podrían recordar, parafraseando a Pascal, que el corazón tiene razones que la razón no entiende, que todo espacio social y de sentido es una construcción, que nada hay "dado" en el universo de lo humano.

También podemos oír los ecos de un pensamiento crítico que nos indica que el fracaso de una razón entendida de modo fundamentalista (o fundamentador), una razón teleológica e impositiva, una razón ideológica, no nos debe llevar al irracionalismo. Muy al contrario, que es posible una razón abierta y benevolente, una razón plural que sabe convivir entre otras razones, pero que se afirma desde su frágil perspectiva.

Como afirman Vattimo y otros pensadores actuales, la única fortaleza del pensamiento consiste en ser un "pensiero debole", un pensamiento débil, que se sabe incompleto y perspectivo.

En cualquier caso, será posible que convengamos que, sea lo que fuere, la humanidad no es sólo (aunque también) un atributo biológico de nuestra especie. Que lo humano se transmite biológica, genéticamente y se gesta en el útero materno (al menos, por ahora), pero que, sobre todo, es algo que se adquiere; es un logro, algo que se gesta en el útero social.

Ser humanos es, también, participar de un sistema de valores que hoy se sabe más precario frente a otros posibles sistemas de valores (pluralidad y heterogeneidad axiológicas).

El pensamiento mítico es un espacio privilegiado de reflexión. Un depósito de experiencias humanas, de pasiones y conflictos no sólo en clave racional (aunque no están del todo desprovistos de una ratio interna) sino, sobre todo, en clave emocional, vivencial.

Volver la mirada al espacio mítico y preguntarnos cómo se registra en él la experiencia de la humanidad, cómo se funda y cómo se ve amenazado lo humano, es también volver no a un momento precario e infantil de la experiencia del hombre, sino, muy al contrario, a una experiencia más inmediata, más pura, más viva.

Sabemos que los relatos de orígenes en el Génesis nos hablan de un ser humano creado por Dios, a su imagen y semejanza. Pero creado de barro, hijo de la tierra, del polvo. Por ello el hombre arquetípico es Adán, porque ha sido creado de la tierra. Hijo, pues, de la tierra y el agua con la que se le amasa; hijo del soplo divino que da vida y calor, hijo del fuego.

Pero el ser humano es, también, consecuencia de una transgresión, de un ir más allá de lo permitido (ese límite cuya superación por la hybris atrae el castigo de los dioses según el pensamiento griego). Un ir más allá que le deja fuera del Paraíso, de ese espacio mítico en el que vivía en plenitud, fundido, confundido con todo lo demás. Sólo después de saborear el fruto del árbol del conocimiento, del árbol de lo axiológico, de lo valorativo (del bien y del mal) cae fuera de ese espacio primordial. Una acción de caída propiciada por la mujer.

Esa humanidad primordial constituida por la pareja de hombre y mujer es arrojada del reino de lo natural al que pertenecía. Y ahora se ve desnuda. Y ahora descubre el amor y la muerte. El pensamiento mítico: Eros y Thanatos, aún hoy permaneciendo en saberes muy elaborados.

La primera muerte que viene, por cierto, de la mano del hombre, muerte de hermano a hermano, y no de ninguna desgracia o catástrofe natural, ni siquiera como consecuencia del natural agotamiento de la finita vida humana. Adán es el primer hombre que vive; Abel el primer hombre que muere. Un justo; alguien que no ha merecido su muerte.

El carácter canónico y dogmático del texto bíblico de los orígenes, ha bloqueado hasta cierto punto interpretaciones más ricas y abiertas, aunque también el arte ha vuelto una vez y otra a los relatos originarios de la constitución, la fundación y la quiebra de lo humano.

Tal vez las grandes verdades del pensamiento griego hayan tenido a la postre mejor fortuna en el marco de la civilización occidental. Desintegrado el espacio vital que regía su vivencia y sus interpretaciones, el espacio mítico ha podido ser fuente constante de reflexión abierta y de reinterpretaciones. Liberados de su doxa y de instituciones preservadoras y transmisoras de un significado y un sentido únicos, los grandes mitos grecolatinos recorren toda la espina dorsal de la experiencia de la cultura occidental.

La Filosofía pretende la ruptura con la creencia mítica y funda su propia creencia, desde el logos y luego desde la lógica aristotélica.

Antropología como autoconciencia y luego como separación discursiva de las verdades teológicas y religiosas acerca de lo esencialmente humano. El giro antropocéntrico del Renacimiento, el ego cogito cartesiano hasta llegar al sujeto autónomo de Kant y autoconciente en Hegel.

La Filosofía en el programa moderno se divorcia de la ciencia y la Antropología se convierte en discurso científico (¿cientificista?) acerca de la condición humana. Un recorrido a través de la historia de las ideas hasta llegar a la "muerte del hombre" en Foucault y la fragmentación del sujeto en el discurso postmoderno.


Es este desafío: el rostro mítico del logos y el costado lógico o crítico de la razón. Género y especie; consciente e inconsciente; locura y razón: como máscaras que cubren lo humano y su desciframiento desde la frontera en la que miramos con admiración y estupor a lo propiamente humano.

Los seres humanos necesitamos saber

· de qué material están hechos el mundo y las cosas,
· porqué podemos pensar lo uno cuando todo lo percibido se expresa en la multiplicidad,
· cuál es el motivo de la permanencia en el cambio,
· cómo fue el origen de la vida y quién ha sido el responsable.

Desde los comienzos de la vida misma han sido los mitos los que proporcionaron respuestas a estos interrogantes primeros; hasta que el logos impuso otro rostro de la razón.

Razón que puede buscar las respuestas
· en las cosas mismas
· o, buscarla en el entendimiento humano.

En primer lugar, 'mito' no designa otra cosa que una especie de acta notarial. El mito es lo dicho, la leyenda, pero de modo que lo dicho en esa leyenda no admite ninguna otra posibilidad de ser experimentado que justo la del recibir lo dicho.

La palabra griega, que los latinos tradujeron por 'fábula', entra entonces en una oposición conceptual con el logos que piensa la esencia de las cosas y de ese pensamiento obtiene un saber de las cosas constatable en todo momento.

Pensar - desde el mito - que son los dioses los que nos marcan el destino es creer que no existe salida posible, por eso la tragedia es la expresión literaria de la mitología.

Pero si el destino es forjado por el hombre, y es el hombre libre quien decide emanciparse de la esclavitud del destino marcado por la divinidad, es preciso salir del paraíso terrenal y distinguir entre el bien y el mal.


Cuando la filosofía se divorcia del mito nace la ética, porque cada uno de nosotros como individuos debemos optar entre una acción buena y otra reprochable moralmente; pero como somos animales sociales, surge también la política, porque la elección debe ser colectiva, más allá del mero instinto de autoconservación, más allá de la prolongación de la especie humana.

Cuando se dijo que la tensión entre filosofía y realidad es fundamental, no comparable a las dificultades ocasionales que debe afrontar la ciencia en la vida de la sociedad, ello se refería a la tendencia, inherente a la filosofía, a no dejar que el pensamiento se interrumpa en ninguna parte y a someter a un control especial todos aquellos factores de la vida que, por lo común, son tenidos por fuerzas fijas, incontrastables, o por leyes eternas. Precisamente con esto tuvo que ver el proceso contra Sócrates. A la exigencia de someterse a las costumbres sancionadas por los dioses y de adaptarse incondicionalmente a un modo de vida heredado por tradición, opuso él que el hombre debe analizar sus acciones y configurar él mismo su destino. Su Dios habitaba en él, o sea en su razón y en su voluntad. Hoy la filosofía ya no discute acerca de dioses, pero la situación del mundo no es menos crítica.

Es largo el camino que ha recorrido el pensamiento en su búsqueda por la verdad y en su incesante abrir de interrogaciones, la diversidad de respuestas expresadas en sus posturas y en sus escuelas no lo inhabilita ni lo transforma en un pensamiento débil o relativista; por otra parte, su pretensión de universalidad de ningún modo la convierte en un conocimiento totalitario.

La filosofía, ha sido acusada por su búsqueda de fundamentos como una práctica fundamentalista.

Pensadores e intelectuales diversos han interiorizado que el pensamiento, tropezaba con los crímenes históricos y políticos de este siglo, y de todos los siglos de los que éste procede, a la vez como obstáculo a toda continuación y como tribunal de una felonía intelectual colectiva e histórica.

No es el pensar ni la razón que engendra violencia, es el hombre que olvida su condición de ser un ente precario, transitorio, y se piensa a sí mismo como un dios, actuando despóticamente. La razón no produce monstruos, es el hombre quien deja de mirar a su semejante y se eleva en falsos estandartes desde su voluntad de poder.

Pensar es amor a la sabiduría y el amor es deseo por aquello que no se posee. Pensador es aquel que no es ni ignorante ni sabio, es aquel que consciente de su propia ignorancia busca aquello que le falta, busca un saber. En lo inagotable de ese saber, porque somos mortales y no dioses, se encuentra el desafío. Que ese saber sea inagotable significa que somos históricos, que el devenir transforma lo mismo en lo otro, que las palabras mudan de significado, los rostros cambian, los escenarios, las prácticas. Pero hay algo que permanece en ese cambio porque seguimos buscando el amor, la dignidad, la libertad, la justicia...

El hombre debe ser el artífice de su propio destino, debe emanciparse de su propia esclavitud, debe tener el valor de mirar en el pasado la huella del horror. Y es la razón enamorada de la libertad quien le marcará el camino, razón que también es inconsciente e inconsistente, pero es la única que hace posible que nosotros podamos ser alguien y no algo, que podamos ser sujetos y no objetos, que podamos salir de la caverna y ver en el otro a un ser humano y no a una cosa.

La dignidad, la libertad y la justicia son conquistas sociales, son expresiones de un sueño colectivo, y son posibles a partir del amor al otro. El otro no es "ni ángel ni bestia", es humano y en su potencial humanidad radica la igualdad, en el coraje que debemos alimentar para atrevernos a la plena humanidad. No se nace justo, ni libre, ni digno, el hombre se hace, se construye a través de la acción que libremente elige en el tránsito por el camino de la dignidad y la justicia.

El paso de la naturaleza a la cultura está mediado por una ley, esa ley es una prohibición. ¿Qué es lo que debemos prohibir para evitar la barbarie, la guerra civil, el calabozo, la tortura, la exclusión?.

Debemos prohibir el incesto, y habilitar buena y amorosamente el deseo exogámico, indicar la exogamia, apoyarla... y debemos constituir, generación tras generación los tres lugares de la Ley: PADRE-MADRE-HIJO.-
Constituir la ley, generación tras generación, implica una lucha contra la transgresión, que se arroga el papel de instituir el goce y el placer en el transgredir mismo, y busca sustituir la ley por normas epocales que se instituyen en el lugar que debe constituir la ley, en su reemplazo, y en negación de la misma.

Esa Ley es la que hace posible, la humanización de los homínidos, humanización que deviene en síntesis ética.

De aquí en más. Lo humano es posible, y por lo tanto también lo es el amor, el saber, la dignidad, el otro como alguien . y por lo tanto, también la justicia es posible, cuando esa ley se cumple.

Esa ley es la que hace posible la justicia, cuando esa ley se cumple. Y la justicia no debe tomarse por mano propia, debe gestarse en el seno de una comunidad de iguales en condiciones de acceso a los derechos, y en eso no debemos claudicar.

Si la ley es divina, nadie podrá remedarla; si la ley es humana todos podremos "reescribirla".

Así como viajan las semillas en el viento, viajan imperceptibles nuestras almas a través de la palabra. ¿Quién eres?. ¿Quiénes somos?. Átomos, semillas que viajan por el éter, sin saber realmente cómo termina nuestra narración. Y en esta narración: la tuya y la nuestra, debe estar siempre presente la palabra ETICA

La justicia como un constituyente mayor de la misma, no puede faltar . Porque en la justicia se encuentra la verdadera redención.

En la ética se encuentran los paradigmas de sabiduría universal de todo tiempo

Y LA CONSTRUCCIÓN ETICA ES CONDICIÓN, PARA NO NECESITAR REDIMIRSE EN FORMA CONSTANTE, O AL MENOS, PARA PREVENIR ESOS DESLIZAMIENTOS "EN EL PECADO" HUMANO...


ETICA, ESA POSIBILIDAD DE RECONOCERNOS COMO HUMANOS

La ética, es una habitación que alberga,
desde siempre,
la posibilidad de reconocernos como humanos en la medida que otorgamos
a nuestras vidas -a las cuales cuidamos-
la dignidad,
que es heredera
(por donación de nuestros antepasados)
de la aspiración
por la igualdad,
el reconocimiento del otro,
su aceptación como alguien y como prójimo,
y su inclusión
en libertad
en un proyecto compartido
Este humanizarnos conlleva el don de legar la humanidad habida a las generaciones por-venir


SEGUNDA PRESENTACIÓN

¿QUÉ ES LO HUMANO?

Pedro Bugani
Psicólogo Clínico y Psicoanalítico,
Profesor de post grado en Sexualidad Humana
DIRECTOR (desde 1975) DEL CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y ESTUDIOS EN PSICOANÁLISIS, DIALOGOS.
Ciudad de La Plata, Capital de la Provincia de Buenos aires
ARGENTINA


EL TSUNAMI, DE TODAS LAS ESPECIES VIVIENTES, LA ÚNICA QUE NO LOGRO CAPTAR EL PELIGRO, FUE LA HUMANA

TODAS LAS ESPECIES VIVIENTES EN LA ZONA DE UNO DE LOS MAS GRANDES TERREMOTOS CONOCIDO POR LOS HUMANOS, QUE PRODUJO LO QUE SE DA EN LLAMAR EL "TSUNAMI", LOGRARON CAPTAR CON LA SUFICIENTE ANTICIPACIÓN LO QUE ESTABA OCURRIENDO EN SU HABITAT, Y EL PELIGRO QUE PRESENTABA PARA SUS VIDAS LAS CONSECUENCIAS DE AQUELLO QUE YA TRANSCURRIA SIN MANIFESTACIONES "EXTERIORES" DE DESTRUCCIÓN.

ESTO LES PERMITIÓ DESPLAZARSE CON ANTICIPACIÓN Y CONVENIENTEMENTE PARA LUGARES SEGUROS.

SOLO LA ESPECIE HUMANA NO PUDO CAPTAR LAS SEÑALES DEL FENÓMENO -QUE OCURRIA, TAMBIEN EN SU PROPIO HABITAT- EN LOS PRIMITIVOS MOMENTOS DE SU ACAECER, Y SE VIERON DIEZMADOS EN GRADO EXTREMO POR LAS CONSECUENCIAS YA DESATADAS.

El tsunami fue provocado por un terremoto producido un domingo a fines de diciembre del 2004, en el Océano Índico, que, por tomar un solo ejemplo, provocó olas superiores a los cinco metros de altura que barrieron el sur, el este y el norte del litoral de Sri Lanka, anegando ciudades y aldeas, destrozando hoteles y causando la destrucción masiva.

Uno de los hechos que ha dejado extrañada a la opinión pública
con motivo del reciente tsunami que tantas vidas se ha cobrado, ha sido el que no hayan aparecido cadáveres de animales como consecuencia del desastre. Frente a las escalofriantes cifras de seres humanos muertos contrasta el que no se encontrara rastro de lo que debería ser otra cifra abultada, pero esta vez en el orden animal. Se ha propuesto la teoría, para explicar esa realidad, de que hay un sexto sentido que los animales tienen y que a nosotros nos falta, aunque otros niegan tal aseveración. En cualquier caso es evidente que algunas especies de animales tienen sus sentidos mucho más desarrollados que nosotros y así son proverbiales la vista, el oído o el olfato de algunos de ellos.


No es extraño que haya personas para las cuales la compañía de un animal sea fundamental y sirva para suplir soledades o carencias que de otro modo serían difíciles de sobrellevar. Recientemente una familia española anunciaba por televisión una sustanciosa recompensa económica si alguien les ayudaba a recuperar el loro que se les había perdido. La razón de tanto interés por encontrarlo no era puramente emocional o afectiva: el loro hacía compañía a su hijo autista y gracias a la interacción entre ambos los padres del muchacho habían notado una mejoría en su desarrollo general. También para otros, como por ejemplo un anciano, un ciego o un niño, un animal puede ser de gran ayuda. De hecho, algunas personas, heridas por la maldad de algún otro ser humano, prefieren a un animal antes que a un semejante, arguyendo que la nobleza del primero no tiene parangón con la vileza del segundo y llegando incluso a hacer de ese argumento un postulado general para definir sus concepciones antropológicas.

Dicen que hasta la ferocidad de las bestias no es comparable a la de los humanos, pues la de los animales es por instinto y preservación mientras que la de las personas es voluntaria y gratuita.

En cualquier caso una cosa está clara: aunque en el orden jerárquico de la creación (divina o racional) los seres humanos estamos, en un nivel cualitativo, por encima de los animales puesto que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, (en un caso) o somos poseedores de una razón que nos diferencia cualitativamente de ellos.-
Sin embargo (con divinidad, o con razón),hemos quedado reducidos a un estado de embotamiento moral y espiritual de tal calibre que en ocasiones los animales nos dan lecciones .

Tal vez la paradoja que ha revelado el tsunami:
1.-) los animales captándolo
2.-) los humanos ignorantes del mismo,
pueda servir de metáfora para describir algo mucho más grave con toda nitidez en otro orden de cosas: el contrasentido de que las criaturas irracionales hacen lo que las criaturas racionales deberían hacer y no hacen, poniéndonos en evidencia.

El tiempo corre en nuestra contra porque sólo se mueve en una dirección: hacia adelante, de manera que desperdiciarlo es tirar por la borda la preciosa oportunidad que tenemos para cambiar de rumbo. Y no hay alternativa, o cambiamos de rumbo o estamos abocados a un desastre de gigantescas y cósmicas dimensiones.

Un desastre que no sólo va a consistir de bienes materiales y vidas humanas que se malogran sino de la pérdida eterna de éstas últimas.
Demasiadas cosas terribles están pasando en este planeta para no darnos cuenta que algo se prepara y está por llegar. Si sólo supiéramos parecernos un poco a estos convecinos nuestros que son los animales tal vez nos daríamos cuenta del peligro que corremos. Entonces podríamos tomar medidas eficaces.

Que pensó el filósofo alemán, Emmanuel Kant, hace 200 años
. El hombre mismo es mucho más que la conciencia cognoscente, hay en él también una conciencia moral relacionada con sus acciones, que está allí tan patente como la física de Newton con relación al movimiento de las estrellas y los planetas.

· Cómo es posible que haya moral
· Cuáles son las condiciones de posibilidad de la conciencia moral

son las preguntas que propone la segunda crítica que escribe Kant: La crítica de la razón práctica, publicada en 1788.

El hecho de que haya conciencia moral, dice Kant, presupone la posibilidad de la libertad, porque no tendría sentido hablar de moral sin libertad, no tendría sentido hacer un juicio moral sobre una acción que no sea producto de una voluntad libre sino mecánica, como la que rige en los objetos naturales. No tiene sentido hacer un juicio moral sobre la caída de una piedra o en el movimiento de los planetas. En la naturaleza hay mecanismos, necesidad, determinismo puro.
Entonces, ¿Adonde acudir para encontrar la libertad que debe ser lo opuesto a la naturaleza?
A la razón.

¿A qué otro lado podría acudir el hombre si lo que quiere es "salirse" de la naturaleza? La razón es lo único que puede determinar la voluntad y oponerse a la determinación mecánica, necesaria, que rige en la naturaleza.
Y eso, por medio de la ley, una ley que no puede venir de la naturaleza, porque requiere que haya libertad y en la naturaleza todo se mueve en forma necesaria.

Comparemos este pensamiento de E. Kant con dos pensamientos contemporáneos

"La diferencia entre nosotros y los animales es que ellos están íntimamente ligados a naturaleza, causa por la cual alcanzan a percibir de mejor manera los peligros existente y los humanos ya perdimos esas sensibilidades por las comodidades y cambios tecnológicos ya no interaccionamos con la naturaleza al contrario nos la estamos acabando"


En este sentido, Marielena Hoyo, ex directora del Zoológico de Chapultepec, afirmó que los animales tienen la capacidad de "escuchar a la tierra y saben cuando algo va a emerger y su instinto de supervivencia los pone en alerta".

Sin embargo, la activista consideró que si los animales se salvaron no fue por un sexto sentido, sino una forma natural de su instinto de supervivencia al escuchar "rugir a la Tierra".

"Los animales están como pegados a la Tierra, dependen de la naturaleza y por eso su sensibilidad está muy desarrollada y eso hace que estén siempre alertas así captan lo que pasa a su alrededor un poco antes que el hombre, quien generalmente está sumergido en su propio y apartado mundo cultural-social, y no pone atención a lo que pasa a su alrededor natural".

Al parecer los animales salvajes lograron escapar al tsunami del océano Indico, lo que respalda la creencia de que poseen un "sexto sentido" para los desastres, según han dicho hoy los expertos. Los responsables oficiales de la flora y la fauna de Sri Lanka dijeron que las olas gigantes que mataron más de 24.000 personas a lo largo de la costa del océano Indico de la isla, no alcanzaron aparentemente a los animales salvajes, porque no se encontraron animales muertos.
Dos tesis sobre las condiciones de posibilidad de lo acontecido
1.-) LA TESIS DEL "SEXTO SENTIDO" DE LOS ANIMALES
2.-) LA TESIS DE LA: la capacidad de "escuchar a la tierra y saben
cuando algo va a emerger y su instinto de supervivencia
los pone en alerta".
Cito a numerosos autores:
"Creo que este tema no es nuevo ya que históricamente el "presentimiento" que tienen los animales se ha conocido y aplicado. El hecho de que perros ladren o se vuelvan inquietos previamente a un temblor hace pensar en otro tipo de métodos como la escucha de sonidos bajo o sobre las frecuencias que es posible escuchar por el humano, olores que no se perciben, movimientos pequeños, etc.
Creo que es una muy buena opción que ante catástrofes naturales seguir las enseñanzas que nos dejan los animales cuyos legados son mucho más antiguos que lo que nos han dejado los otros humanos en la tierra."

"La diferencia entre nosotros y los animales es que ellos están íntimamente ligados a naturaleza, causa por la cual alcanzan a percibir de mejor manera los peligros existente y los humanos ya perdimos esas sensibilidades por las comodidades y cambios tecnológicos ya no interaccionamos con la naturaleza al contrario nos la estamos acabando"

Los responsables del medio ambiente de Sri Lanka están perplejos al no encontrar evidencias de muertes de animales , a pesar de que las olas gigantes se adentraron hasta tres kilómetros en el Parque Nacional de Yala, la mayor reserva natural de la zona y el hogar de cientos de elefantes, orangutanes y felinos.

Los expertos afirmaron que sólo hay una explicación: los animales presintieron el desastre y buscaron un refugio en los terrenos altos de la isla antes de que el tsunami azotara la zona.

"El mar ha devuelto a cientos de personas, pero no hay ningún elefante muerto, ni siquiera un felino o una liebre. Sí hay animales domésticos como perros, gatos o vacas, pero no ejemplares silvestres".

Expertos en vida salvaje en Sri Lanka mostraron su sorpresa al no encontrar hasta el momento evidencias de muertes de animales a cuatro días del gran maremoto "al parecer encontraron refugio en terrenos altos".
"Es extraño que no hayamos registrado la muerte de animales ", dijo H.D. Ratnayake, subdirector del departamento nacional de vida salvaje, quien añadió: "Ningún elefante está muerto, ni siquiera una liebre o un conejo".

La única explicación posible es que "los animales pueden sentir el desastre. Tienen un sexto sentido. Saben cuando están sucediendo las cosas", aclaró Ratnayake.

Es un hecho todavía más curioso si se tiene en cuenta que al menos 40 turistas que visitaban la reserva, entre ellos nueve japoneses, se ahogaron.

"Tal vez lo que pensamos sea verdad, que los animales tienen un sexto sentido", dijo Gehan de Silva Wijeyeratne, cuya empresa Jetwing Eco Holidays maneja un hotel en el Parque Nacional Yala.

En este sentido, Marielena Hoyo, ex directora del Zoológico de Chapultepec, afirmó que los animales tienen la capacidad de "escuchar a la tierra y saben cuando algo va a emerger y su instinto de supervivencia los pone en alerta".

Sin embargo, la activista consideró que si los animales se salvaron no fue por un sexto sentido, sino una forma natural de su instinto de supervivencia al escuchar "rugir a la Tierra".

"Los animales están como pegados a la Tierra, dependen de la naturaleza y por eso su sensibilidad está muy desarrollada y eso hace que estén siempre alertas así captan lo que pasa a su alrededor un poco antes que el hombre , quien generalmente está sumergido en su propio y apartado mundo cultural-social, y no pone atención a lo que pasa a su alrededor natural".

DELIBERADAMENTE CONTRASTO OTRA VEZ ESTAS IDEAS AHORA CON LAS DE MI COLABORADORA, LA FILOSOFA ANGELINA UZIN OLLEROS:

"Sabemos que los relatos de orígenes en el Génesis nos hablan de un ser humano creado por Dios, a su imagen y semejanza. Pero creado de barro, hijo de la tierra, del polvo. Por ello el hombre arquetípico es Adán, porque ha sido creado de la tierra. Hijo, pues, de la tierra y el agua con la que se le amasa; hijo del soplo divino que da vida y calor, hijo del fuego.

Pero el ser humano es, también, consecuencia de una transgresión, de un ir más allá de lo permitido (ese límite cuya superación por la hybris atrae el castigo de los dioses según el pensamiento griego). Un ir más allá que le deja fuera del Paraíso, de ese espacio mítico en el que vivía en plenitud, fundido, confundido con todo lo demás. Sólo después de saborear el fruto del árbol del conocimiento, del árbol de lo axiológico, de lo valorativo (del bien y del mal) cae fuera de ese espacio primordial. Una acción de caída propiciada por la mujer.

Tal vez las grandes verdades del pensamiento griego hayan tenido a la postre mejor fortuna en el marco de la civilización occidental. Desintegrado el espacio vital que regía su vivencia y sus interpretaciones, el espacio mítico ha podido ser fuente constante de reflexión abierta y de reinterpretaciones. Liberados de su doxa y de instituciones preservadoras y transmisoras de un significado y un sentido únicos, los grandes mitos grecolatinos recorren toda la espina dorsal de la experiencia de la cultura occidental.

La Filosofía pretende la ruptura con la creencia mítica y funda su propia creencia, desde el logos y luego desde la lógica aristotélica.

Es este desafío: el rostro mítico del logos y el costado lógico o crítico de la razón. Género y especie; consciente e inconsciente; locura y razón: como máscaras que cubren lo humano y su desciframiento desde la frontera en la que miramos con admiración y estupor a lo propiamente humano."

Subrayo el párrafo final, pues tal vez, ahí, podamos hallar un recomienzo
para salvar esto que se presenta como un desencuentro fatal entre "el hombre, lo humano, y la naturaleza, inexcusablemente su único hábitat vital posible.

No obstante, con toda humildad, pues entiendo que estamos ante las consecuencias aún in-comprensibles de algo que entiendo no pone ante la evidencia que "el vivir-existir humano" por algún lado se extravió. Pues, como leeremos en algunas citas posteriores, esto que acontece, no está en la órbita de "lo occidental" (que si lo hubiera estado, estimo que el desastre humano hubieses sido varias veces mayor), y que se hace mención a comunidades "indígenas" que del "génesis" y mucho menos "de la razón de occidente", no tienen la mínima noticia, y sin embargo, fueron arrastradas por el fenómeno, como el más dúctil, fino, pensante y erudito occidental.-

Hago otras citas:

"Desde que bajamos de los árboles no hemos hecho otra cosa que olvidar nuestros orígenes.
Me he acordado de un libro que me encantó, ya lo buscaré por casa se titulaba "Porque me comí a mi padre"; curioso e hilarante relato del momento estelar en que decidimos bajar de los árboles y como uno de los miembros de la tribu decide seguir en ellos.
Cuando decidiremos darnos cuenta de donde hemos salido y de que formamos parte ?"

"Cuando era un niño, en mi queridísima aldea, escuchaba decir a la gente cuando hablaban de cualquier animal que "fora alma son como a xente".
Ahora, leyendo todos estos apuntes, digo "Si, fuera alma, son superiores a las personas".

"La naturaleza tiene sus reglas.
Y nosotros, los hombres, que nos creemos lo mejor del Universo, hemos inventado unas propias, que van más allá, nos hacen esclavos... y nos han hecho sordos a las esenciales."

"Dentro de la tragedia, esta noticia de los animales es muy curiosa.
"Los equipos de rescate siguen sus labores, pero para algunas minorías, tanto de la India como de Sri Lanka, la asistencia puede haber llegado ya demasiado tarde, al punto de la extinción. En el archipiélago de Andaman y Nicobar, la tribu de los Sentinel, considerada la más relevante para los antropólogos y que ya sólo contaba con un centenar de personas, puede haberse extinguido"
Esto lo leí al lado de la noticia de los animales .
Claro "algo" tienen que los humanos hoy por hoy, NO.
A LOS ANIMALES "ALGO LES PASA" EN SU ESTADO DE NATURALEZA, QUE A LOS HUMANOS "NO NOS PASA".
Lo viví antes de un pequeño terremoto en el pueblo, parecían "enloquecer" y escapaban, escapaban antes que nosotros supiéramos nada respecto que sobrevendría un terremoto".-

"Creo que con la tierra también funciona la ley de la causa y el efecto...La tierra no es un ser inerte!! está viva y es nuestra madre; Si ella desparece ¿dónde iremos nosotros? Los animales lo "saben" y están en comunicación con ella"...


ESTUDIOS. Algunos biólogos y físicos chinos llevan varios años estudiando la posibilidad de que los animales puedan predecir los terremotos al admitir la capacidad de los animales para intuir los desastres naturales.

Los científicos afirman que durante sus investigaciones los animales salvajes y domésticos, antes de algún sismo, se ven invadidos por sensaciones de alarma dando lugar a reacciones de pánico y huida.

Por ejemplo, las serpientes abandonaban sus refugios, las ratas corren sin dirección alguna por las calles en pleno día, los pajarillos aletean en el fondo de sus jaulas y los caballos se detienen asustados de forma extraña.

Sin embargo, para Juan Carlos Cantú, miembro de la organización Defensores de la Vida Silvestre, es imposible que los animales presientan algún desastre natural si sus descendientes no lo han vivido antes, pues a través de código genético ellos informan de qué hacer ante estos fenómenos para salvar su vida.

Cuidadores de un parque natural en Sri Lanka no encontraron ninguna bestia muerta por el tsunami . La historia demuestra que los animales presienten los terremotos ¿Dónde están los animales muertos? La pregunta se la hacían los cuidadores del parque natural Yala de Sri Lanka, donde el tsunami invadió la tierra y segó la vida de 40 visitantes, pero donde no había ningún cadáver de los muchos animales que pueblan la reserva. "No hemos encontrado ningún elefante muerto ni conejo ni una liebre. Nada", explica el responsable del parque. "Deben tener un sexto sentido para presentir los desastres".
No es la primera vez que unos hechos corroboran la creencia popular de que el mundo animal se puede anticipar a los desastres naturales. Logran huir del agua y del fuego como nadie y demuestran comportamientos extraños incluso antes de que se produzcan terremotos o erupciones de volcanes.

Debido a la excepcionalidad del fenómeno del tsunami , sin embargo, no hay constancia de su actitud ante estas olas gigantes. "Los terremotos en Asia son muy comunes, pero los tsunamis, no. Ningún animal de los que se dice que se han salvado, lo ha podido experimentar alguna vez en su vida. El problema es saber qué tipo de estímulos provocaría un tsuanmi en un animal", dice José Domingo Rodríguez-Teijeiro, catedrático de zoología de la Universidad de Barcelona y especialista en el comportamiento animal. "Yo buscaría la respuesta más en la ubicación de los animales , más protegidos entre los árboles y sus escondites".

SIN PRECEDENTES
Biólogos en Indonesia buscan la explicación en el buen oído de los animales . "Seguramente, han escuchado el tsunami venir de lejos". Otra teoría es que la reacción animal fuera provocada por el maremoto. El biólogo barcelonés Jordi Marrón cree que los elefantes han podido ejercer de guías para el resto de los animales. "Ellos perciben las vibraciones del subsuelo, por muy pequeñas que sean, en la planta de los pies; la tienen muy sensible. A lo mejor el terremoto les hizo reaccionar. ¿Por qué se fueron tierra adentro? Se alejaban de donde venían las vibraciones".
Puede que la versión de que el terremoto que precedió al tsunami alertó a los animales y facilitó su supervivencia al desastre sea la más plausible. No sólo porque sintieron las vibraciones, sino porque ya antes de que se produjera el maremoto lo supieron.
Esta última teoría, siempre presente en la superstición del humano y en las leyendas, fue investigada por primera vez exhaustivamente por Helmut Tributsch, que en 1979 publicó un libro sobre los animales como posibles vaticinadores de terremotos, titulado When the snakes awake (Cuando las serpientes despiertan). Tributsch se inspiró en un terremoto que azotó en 1976 su región natal de Friuli (Italia): "Todos los vecinos con los que hablé me dijeron que los animales habían actuado de forma muy extraña en los días y horas previos al terremoto. Nunca he olvidado las palabras de una señora mayor: 'Si sólo hubiéramos comprendido a los animales ...', me dijo".

GALLINAS SIN DORMIR
En los pueblos de Friuli, Tributsch encontró un sinfín de ejemplos. Perros que no dejaban de ladrar, pero que no querían entrar en casa; gatos que desaparecieron; gallinas que no querían dormir a su hora habitual y ciervos que abandonaban bosques para reunirse en las praderas. "En seis casas diferentes me explicaron que, 10 o 15 minutos antes del terremoto, los pájaros empezaron a chillar y a revolotear en sus jaulas".
A partir de su experiencia, Tributsch se dedicó a la investigación del fenómeno a lo largo de la historia. Desde leyendas como la del terremoto de Helice (Grecia), 373 años antes de Cristo, cuando serpientes y gusanos abandonaron la ciudad antes del desastre, hasta las ovejas, perros, cabras y bueyes que montaron un escándalo minutos antes del terremoto de Nápoles, en 1805.
Hay científicos que sugieren que se utilicen a los animales como vaticinadores oficiales de terremotos en zonas de alto riesgo. Habitantes de los Andes ya confían en sus pájaros para anticiparse a los desastres.
Y en China se lo tomaron en serio cuando, en febrero de 1975, cerca de la ciudad de Haiching, las serpientes salieron de su hibernación y murieron congeladas en la nieve.
Como al menos 20 clases de animales mostraron signos de pánico, se decidió desalojar la ciudad, que quedó destruida por un terremoto poco después.

Los responsables de medio ambiente de Sri Lanka están perplejos: el peor maremoto que se recuerda ha acabado con la vida de unas 22.000 personas en las costas de esta isla del Océano Índico, pero no logran encontrar animales muertos.
Las olas gigantes se adentraron hasta tres kilómetros en el Parque Nacional de Yala, la mayor reserva salvaje de Sri Lanka y el hogar de cientos de elefantes salvajes y varios leopardos.
"Es algo extraño que no hayamos registrado la muerte de animales ", dijo el miércoles a Reuters H.D. Ratnayake, subdirector del departamento nacional de vida salvaje.
"Ningún elefante esta muerto, ni siquiera una libre o conejo", añadió. "Creo que los animales pueden sentir el desastre. Tienen un sexto sentido. Saben cuándo están sucediendo las cosas".
Al menos 40 turistas, entre ellos nueve japoneses, se ahogaron.
El tsunami fue provocado por un terremoto producido el domingo en el Océano Índico, que provocó olas superiores a los cinco metros de altura que barrieron el sur, el este y el norte del litoral de Sri Lanka, anegando ciudades y aldeas, destrozando hoteles y causando la destrucción masiva.

De nuevo, nos dan lecciones... ¿Aprenderemos de una vez?
"Los especistas no aprenderán nada. incluso puede ser argumento para decir: "os preocupais más por los animales que por las personas".

"Los animalistas sólo podemos sentir pena por los animales que perecieron atados a las correas o cadenas y que no pudieron escapar a pesar de su instinto. Y también sentir pena por los animales humanos difuntos".

"De todos modos, el animal que no escucha a la naturaleza tampoco puede escucharse a sí mismo".


"Creo que de ésta (precisamente) es de la que podemos aprender. Podemos hacer algo muy sano: dejarlos que nos alerten observándolos"...

"Al final la naturaleza siempre nos enseña y reacciona. El problema es que nosotros no escuchamos. Hay que escuchar más".

"Creo que con la tierra también funciona la ley de la causa y el efecto...La tierra no es un ser inerte!! está viva y es nuestra madre; Si ella desparece ¿dónde iremos nosotros? Los animales lo "saben" y están en comunicación con ella"...


"La Naturaleza emite mensajes en forma de sonidos que nosotros no podemos oir y los animales si".

"No se si tenga razón, pero siento que como los animales sienten las cosas antes de que sucedan debieron de hacer algo y como desafortunadamente los seres humanos jamás los escuchamos"...


"Miramos a los animales por encima del hombro, sin saber cuánto podemos aprender de ellos. El ser humano ha perdido una gran habilidad, la del instinto".


"Desde que bajamos de los árboles no hemos hecho otra cosa que olvidar nuestros orígenes.
Me he acordado de un libro que me encantó, ya lo buscaré por casa se titulaba "Porque me comí a mi padre"; curioso e hilarante relato del momento estelar en que decidimos bajar de los árboles y como uno de los miembros de la tribu decide seguir en ellos.
Cuando decidiremos darnos cuenta de donde hemos salido y de que formamos parte ?"


"Sería bueno pensar que aún no estamos perdidos del todo, nos queda un mundo hacia el que mirar".

"Hace días que me hacía la misma pregunta: dónde están los animales ? Yo pensaba en los perros, los gatos... Me llamaba la atención que nadie hablara de ellos.
Hoy vi un pequeño gatito en manos de una señora.
También he leído cómo una mujer y dos niños, que subió a su espalda, pudieron salvarse a causa de que ella nadaba guiada por un enorme serpiente".

"Creo que hubo un tiempo en que el ser humano tuvo también ese sexto sentido. Un tiempo muy remoto en el cual su apego a la naturaleza era muy distinto al que tenemos ahora. Nuestro camino ha sido muy diferente al de ellos y en él hemos ido dejando atrás muchas cosas que sólo algunas veces nos hacen ver su tremendo valor".

"La grandeza de nuestros hermanos (los animales) es infinita, siempre me he sentido muy cercanos a ellos, más que de muchos humanos, siempre he pensado que tenían mucho que enseñarnos, pero para aprender es necesario atender, escuchar, librarse del orgullo y de todo prejuicio.
Pero muchos no quieren aprender...sin perder la esperanza que cada día es perfecto para abrir los ojos".


"Cuando era un niño, en mi queridísima aldea, escuchaba decir a la gente cuando hablaban de cualquier animal que "fora alma son como a xente".
Ahora, leyendo todos estos apuntes, digo "Si, fuera alma, son superiores a las personas".

"La naturaleza tiene sus reglas.
Y nosotros, los hombres, que nos creemos lo mejor del Universo, hemos inventado unas propias, que van más allá, nos hacen esclavos... y nos han hecho sordos a las esenciales".


"Dentro de la tragedia, esta noticia de los animales es muy curiosa.
"Los equipos de rescate siguen sus labores, pero para algunas minorías, tanto de la India como de Sri Lanka, la asistencia puede haber llegado ya demasiado tarde, al punto de la extinción. En el archipiélago de Andaman y Nicobar, la tribu de los Sentinel, considerada la más relevante para los antropólogos y que ya sólo contaba con un centenar de personas, puede haberse extinguido"
Esto lo leí al lado de la noticia de los animales . Claro "algo" tienen que los humanos hoy por hoy, NO.
A LOS ANIMALES "ALGO LES PASA" EN SU ESTADO DE NATURALEZA, QUE A LOS HUMANOS "NO NOS PASA".
Lo viví antes de un pequeño terremoto en el pueblo, parecían "enloquecer" y escapaban, escapaban antes que nosotros supiéramos nada respecto que sobrevendría un terremoto".-


"No queda nada por decir después de todo lo que se ha dicho ...Con el paso de los años, el hombre ha perdido esa percepción que le unía a la Tierra, y con ella una forma de sobrevivir.
Cada día me producen más respeto esos seres a los que hemos puesto el nombre de animales , y cada día demuestran que son los grandes desconocidos (por nosotros, los humanos, por cierto) del planeta".

"Siempre me ha sorprendido mucho el conocimiento del tiempo y de los cambios que tiene la gente del campo, y no me ha sorprendido tanto esta noticia, porque precisamente, lo que tienen en común animales y esta gente, es que se fijan en su entorno y sus cambios, y pueden 'intuir' lo que nosotros -personas de la ciudad- somos incapaces de ver.
Igual que una madre o un padre, que se ocupan, aprecian, aman, les importan y muestran interés, pueden apreciar cambios en un hijo pequeño día a día, si nos fijamos, podemos ver los cambios en nuestro entorno."

"Aunque sea a ratos, tal vez podamos desnudarnos de tanto ego elevado y pegar nuestras manos y oídos a la tierra para escuchar lo que nos tiene que decir.
Tal vez no somos los inteligentes y esos animales que sienten la bondad y presienten el peligro nos puedan enseñar a escuchar y a ver el mundo con el corazón; quizás podamos quitarnos las vendas y por un minuto aceptar que lo que hagamos con nuestro planeta, así nos será devuelto. Para los muertos, que descansen en paz; para los vivos, aprendamos un poquito ahora."
Humildemente, solo puedo intuir la gravedad de las consecuencias de un estado del hombre en la naturaleza. Nada Más. Por ello, solo he dado la palabra a quienes algo tienen que decir.-

Pedro Bugani

 

 
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